La artista audiovisual Angela Melitopoulos, una alumna de Nam June Paik que reflexiona en su obra sobre el tiempo conectado con la memoria y las migraciones, estrena la temporada expositiva del nuevo director del Museo Reina Sofía, Manuel Segade, que lleva menos de una semana como director del museo, en sustitución de Manuel Borja-Villel, quien programó esta muestra.
Por el momento, Segade no ha adelantado por el momento detalles de cual será su proyecto y ha cedido el protagonismo a la artista, nacida en Múnich en 1961, hija de refugiados griegos y cuyo trabajo podrá verse en el museo hasta el 18 de septiembre.
«Muy honrada» por ver buena parte de su obra junta, Melitopoulos ha agradecido el interés del museo y de los comisarios de la exposición en temas como la temporalidad y la historia en los que ella trabaja, algo «muy raro en Europa».
Angela Melitopoulos piensa de manera diferente
«Intervenir con los medios en el tiempo nos hace pensar y nos da la posibilidad de pensar por nosotros mismos de manera diferente», ha señalado a EFE la artista, que explora su propio pasado de inmigración y la manera en que éste conforma su percepción de la Historia.
La exposición, la mayor retrospectiva dedicada a Melitopoulos hasta la fecha, consta de 10 obras audiovisuales y un proyecto sonoro que van trazando un recorrido a lo largo de más de dos décadas, desde el videoensayo «Passing Drama» de 1999 hasta el proyecto de investigación actualmente en proceso «Matri Linear B (Matrilineal B)» de 2022.
Melitopoulos se aproxima de forma autorreflexiva al medio audiovisual. A partir de la constatación de que el video imita el funcionamiento de la percepción y la memoria, estudia los procesos de formación de la subjetividad. A esa manera de trabajar con el espacio, el sonido, la imagen y el movimiento lo denomina «Cine(so)matrix», una etiqueta que da nombre a la exposición.
El videoensayo de «Cine(so)matrix»
La primera obra, «Passing Drama» (1999), es un videoensayo centrado en la historia de su familia tal y como le fue transmitida a ella a través de tres generaciones, desde 1920, cuando un millón y medio de personas abandonaron Asia menor para refugiarse en Grecia, hasta la emigración de sus padres a Alemania.
«Incluyo frases que llevo escuchando desde niña y que suenan como un cuento de hadas», señala. «Está la historia como mito o como cuento frente a los hechos políticos, y las conexiones entre ambas maneras de narrar permite entender lo que ha pasado».

«Corredor X» (2006) alude al décimo corredor de la red transeuropea de transporte, que conecta Austria, Eslovenia, Croacia, Serbia, Macedonia y Grecia y, en la misma sala, «Unearthing disaster» (2013) documenta las consecuencias de la construcción de una mina de oro en los bosques del monte Kakavos, en Grecia.
«The cell, Antoni Negri and the prison» (2008) es una entrevista sobre los 15 años de encarcelamiento del filósofo Antonio Negri (Padua, 1933), uno de los principales teóricos de la izquierda en Italia desde la década de 1960, acusado de asociación y rebelión armada contra el Estado.
Política, inmigración, cuestiones de género: temas de referencia en la exposición
Y «The refrain» (2015), una instalación de cuatro canales de vídeo que habla de la resistencia de los habitantes de la isla de Okinawa (Japón) y de la isla de Jeju (Corea del Suro), hecha en colaboración con Angela Anderson, Maurizio Lazzarato y Aya Hanabusa.
El último proyecto, aún en proceso, consta de dos videoinstalaciones que exploran «la fuerza expresiva de la tierra», como forma de «escapar de una forma patriarcal y colonial dominante de relacionarnos con el entorno», según la artista.
Una de las piezas más importantes de Melitopoulos es «Crossings» (2017), una instalación de vídeo en cuatro canales que habla sobre el impacto de la gran recesión económica de 2008 en Grecia y que forma parte de la colección del Reina Sofía. EFE