Astaná (KAZAJISTÁN), 19/09/25.- Nueve artistas plásticos de España y Kazajistán acercaron Oriente y Occidente el jueves con la inauguración de la exposición conjunta Hola = Salem en el Centro de Arte Contemporáneo Kulahsi de Astaná. Imagen del pintor español Hugo Fontela (d) y el comisario español de la exposición, Constantino Molina (i), en la inauguración de la muestra el jueves en el Centro de Arte Contemporáneo Kulahsi. EFE/ Kulpash Konyrova.

Artistas españoles y kazajos presentan una exposición conjunta en la capital de Kazajistán

Astaná, 18 sep (EFE).- Nueve artistas plásticos de España y Kazajistán protagonizaron este jueves un acercamiento entre Occidente y Oriente al inaugurar la exposición conjunta ‘Hola = Salem’ en el Centro de Arte Contemporáneo Kulanhsi de Astaná.

«He venido a Kazajistán con mis paisajes para dar a conocer este trabajo fuera de las fronteras españolas, lo que para un artista contemporáneo siempre es interesante, y también para entrar en contacto con un país en el que el paisaje es tan relevante», comentó a EFE el pintor español Hugo Fontela (Grado, Asturias, 1986).

También señaló que para un artista del paisaje como él, «la experiencia kazaja es una fuente de inspiración nueva y muy atractiva«.

La exposición, organizada en cooperación con la Embajada de España en Kazajistán, «es un encuentro entre ambas culturas, entre artistas de ambos países, lo que es un inicio para un nuevo camino», afirmó a EFE el comisario de la muestra por la parte española, Constantino Molina.

El embajador de España en Kazajistán, Luis Francisco Martínez, aseveró que esta muestra permite entablar un diálogo entre diversas tradiciones artísticas a modo de puente que une culturas diferentes al apelar a las experiencias humanas universales.

La exposición muestra pinturas y esculturas de diversos géneros, que van desde el paisajismo hasta el arte abstracto y conceptual, en un entorno arquitectónico que destaca por su amplio espacio enmarcado en amplios ventanales y sistemas de iluminación verticales.

Durante la inauguración no pudo faltar la danza kazaja, interpretada por bailarines ataviados con vestidos tradicionales. EFE