El museo Reina Sofía inaugura una de sus grandes exposiciones de esta temporada: la primera retrospectiva en España dedicada a Ben Shahn, de uno de los máximos representantes del realismo social estadounidense, que se podrá contemplar desde el 4 de octubre hasta el 26 de febrero de 2024.
Shahn (Kaunas, 1898-Nueva York, 1969) era pintor, ilustrador, artista gráfico, fotógrafo y escritor. Laura Katzman, comisaria de la muestra «Ben Shahn. De la no conformidad», le describe como un «artista filosófico», que no solo estaba inmerso en el realismo social, pues colaboró con los modernistas en la posguerra y también participó de la abstracción, que queda evidente en la última parte de su carrera.
Katzman ha señalado durante la presentación de la muestra, la primera también en Europa desde 1963, que la importancia de la misma tiene que ver con «la relevancia actual de este artista».
Primera retrospectiva de Ben Shahn en España
Teresa Velázquez, jefa del área de exposiciones del museo Reina Sofía, ha señalado que Shahn viajó junto a otros artistas por Estados Unidos retratando la gran depresión que sufría el país, lo que le permitió contemplar los efectos de la sequía en el campo. «A través de esas imágenes va tomando conciencia social y tras la experiencia comienza a pintar basándose en ellas y en recortes de prensa», indica.
La muestra reúne cerca de 200 obras procedentes de 50 museos, galerías, archivos y colecciones privadas de España y Estados Unidos (entre ellos el Museo Whitney y el MoMa de Nueva York), además de pinturas se exhibe material documental, arte gráfico y fotografías originales.
Piezas en las que se contempla el compromiso del artista con los derechos humanos, civiles, los de los trabajadores, además de su lucha contra la intolerancia y la injusticia y su disposición a denunciar el autoritarismo en Europa y Estados Unidos.

Una exposición compleja
Más de tres años ha tardado en fraguarse esta exposición en la que están presente obras como el juicio y muerte de los hermanos Vanzetti, carteles como «Years of Dust» (Años de polvo); su compromiso por injusticia social y racial y la dignidad en el trabajo como «Break Reaction’s Grip» ó «For all these rights we’re just begun to fight» (Por todos estos derechos comenzamos a luchar).
La llegada de la segunda Guerra Mundial queda también representada con «un cartel muy actual, que puede hablar del día de hoy», apunta Velázquez; mientras que también se pueden encontrar piezas que hacen referencia a la posguerra y la guerra fría, además de obras más líricas y figurativas.
Según explica la comisaria, Shahn estaba convencido de que «el artista lo es, cuando se expresa libremente y la relevancia de su obra tiene que ver con la evaluación de la complejidad del realismo social».
Un sentido del humor profundo
«Era muy estadounidense en sus preocupaciones: abrazaba los ideales del proyecto americano, pero también era capaz de denunciar la forma de vida americana cuando el país no mantenía sus principios democráticos», señala. Analizaba la relación entre Estados Unidos y el mundo; el autoritarismo creciente en esa época en Europa, «que denunciaba, así como su florecimiento en Estados Unidos».
«Estaba convencido del papel del arte para crear una sociedad más justa. Para ello buscaba el equilibro entre la ciencia y sus descubrimientos atómicos y el arte y así crear una sociedad más humana y más justa».
A pesar de la profundidad de los temas que toca su obra, Katzman desvela su sentido del humor satírico en imágenes como la del senador Joseph McCarthy, popular por sus acusaciones sobre subversión, comunismo o deslealtad a la patria.
«De la no conformidad»
Velázquez resume el mensaje de Shahn en la idea de «la no conformidad, sin artistas ni gente que dice lo que piensa condena a la sociedad a no prosperar no prospera, a la intransigencia y el tiranismo». Quizá por ello, en determinados momentos, se implica en el apoyo a las candidaturas a la presidencia de Franklin D. Roosevelt y Harry S. Truman.
Un artista polifacético que también trabaja en escenografías teatrales y que no oculta su lado más espiritual en su obra más tardía donde representa historia bíblicas que cuestionan los misterios del universo y textos hebreos. EFE