Berlanga

Berlanga, un clásico de cien años

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp

La naturaleza de lo clásico acuña en Luis García Berlanga (1921-2020) el valor de quien fue capaz, a través de su filmografía, de reflejar la miseria y degradación morales de la condición humana sin herir y sin agitar banderas, un imposible cuyas claves revela un documental estrenado en la Seminci.

Su autor es el realizador Rafael Maluenda, se titula «Berlanga!!», tiene una estructura coral como las películas del director valenciano homenajeado y se ha estrenado este martes en el día dedicado al cine español dentro de la 66ª Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci).

La realidad de la picaresca

«Normalmente entendemos la picaresca como algo positivo cuando en realidad es un retrato de nuestras mezquindades, una tradición que enlaza desde Cervantes a Valle-Inclán pasando por Goya y que desemboca en Berlanga con toda la fuerza», ha recordado Maluenda (Monóvar, Alicante, 1967) en una entrevista con la Agencia Efe.

Esa es una de las múltiples reflexiones reunidas en «Berlanga!!«, en este caso del guionista estadounidense Alexander Payne, uno más de los numerosos testimonios recabados dentro de este documental vertebrado en torno a los testimonios y el debate sostenido entre los directores Fernando Trueba, Jaime Chávarri y Enrique Urbizu.

El legado de Berlanga

El valor de la obra de Berlanga, trazada durante la Dictadura, Transición y Democracia, ha abundado Maluenda, «es el de habernos dejado ese legado de películas que son un espejo en el que constantemente encontramos preguntas, respuestas y, como mínimo confirmaciones», ha apuntado Maluenda, amigo y colaborador del autor de títulos de referencia como «Bienvenido, Míster Marshall» (1953), «Plácido» (1961) y «El verdugo» (1963).

«Todo lo que cuenta en ellas: personajes y situaciones, es el retrato del alma humana que sigue teniendo absoluta vigencia», ha añadido quien también fue auxiliar de dirección suyo en los filmes «Todos a la cárcel» (1993), «Blasco Ibáñez» (1996) y «París Tombuctú» (1999).

Un ensayo fílmico sobre Berlanga

Indaga también, este ensayo fílmico sobre Berlanga, acerca de las razones de la absoluta actualidad de su cinematografía, a lo cual Enrique Urbizu alude durante el documental a la pasmosa facilidad con que películas como «Plácido» pueden llamarse «Plácido.2021» con tan sólo cambiar escenarios, nombres y acaso suplir el blanco y negro del original por el color más tecnológico del momento.

Gracia Querejeta, José Mota, José Sáinz de Vicuña y José Luis García Berlanga -hijo del cineasta recordado- apuntan en sus testimonios al humor e ironía cervantinas como las claves que traspasan todas su producción, lejos de la mofa, befa y escarnio que Francisco de Quevedo abordó con cuidado de no salpicar a su propia persona.

«Aunque su cine señala nuestras miserias y mezquindades, Berlanga forma parte de este fresco, por eso hay una ternura hacia sus personajes y él mismo se incluye, se mira en ese espejo que sostiene y que no es deformante, sino que es la propia realidad la que está deformada, distinta a cómo debería ser», ha analizado.

Uno más de los personajes de los que se ríe

Él mismo «es uno más de los personajes de los que se ríe», ha insistido Maluenda, quien también ha entrevistado para la ocasión a Gonzalo Suárez, Manuel Gutiérrez Aragón, Miguel Albadalejo, Ramón Langa, Borja Cobeaga, Kepa Sojo, Santiago Segura, Tony Isbert, Enrique Cerezo y Luis Alberto de Cuenca, entre realizadores, actores, guionistas, productores y estudiosos.

En la parte del documental reservada a la ficción, concebida en clave de comedia como tributo al propio Berlanga, ha contado con los intérpretes Antonio Resines, Luisa Martín, Silvia Marsó, Elena Navarro y Joaquín Climent.

Ha sido «nuestro gran clásico«, afirma Fernando Trueba, «uno de los tres referentes junto a Carlos Saura y Víctor Erice que en los años ochenta estrenaba fuera de España», señala por su parte Jaime Chávarri a lo largo de un metraje que también aborda aspectos de la biografía de un personaje que «nunca estuvo en deuda con ninguna ideología», ha resumido Maluenda.

Roberto Jiménez