Clara Roquet

Clara Roquet medita sobre la relación entre clases en su debut como directora

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Una reflexión sobre la relación entre clases sociales de diferentes extracción, la ruptura de las jerarquías tradicionales, sobrevuela en «Libertad», la primera película de la realizadora española Clara Roquet, que estrena este sábado la 66ª Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci).

Roquet, nacida en Vic (Barcelona) hace 32 años, debuta en el gran metraje con la experiencia de varios guiones para películas y principalmente con «El adiós», el cortometraje con el que ganó en 2015 la Espiga de Oro en el festival de Valladolid y que es el germen de «Libertad», ha explicado este domingo en una rueda de prensa.

Libertad: romper las diferencias a otras escalas

«Lo que la película pretende es lanzar una pregunta, la de si la amistad, la empatía y el amor pueden vencer las relaciones entre clases, por qué cuesta tanto romper las diferencias a otras escalas«, ha reflexionado Roquet delante de las actrices protagonistas del elenco, entre ellas Vicky Peña.

Una niña que no tiene quince años, interpretada por María Morera, es el alterego de Clara Roquet en un filme donde el espectador asiste a la toma de conciencia de la protagonista a través de la observación, el estupor y la rebeldía que le provoca todo lo que ve y que asume hasta alcanzar una plena transformación.

De ella se vale la realizadora para exponer a través de sus ojos el catálogo de situaciones personales que inunda al resto de los personajes: desengaños personales, hastíos vitales, infidelidades y rupturas familiares, entre otras, con las que el espectador se puede implicar fácilmente.

Problemas adolescentes

Abuela, madre e hija, con sus angustias y afanes, ofrecen también un repertorio propio de cada generación: desde el alzheimer y la angustia vital de la senectud, hasta el desengaño personal de la madre y las primeras tomas de contacto de la adolescente con el sexo opuesto y el alcohol.

«Me fascina mi personaje y la coralidad de la historia, también el punto de vista que dejan todas las mujeres. Me gustó mucho las generaciones que se suceden y conviven con puntos de vista y sensibilidades diferentes», ha apuntado por su parte la actriz Vicky Peña, la abuela y matriarca de la película.

Debut de Clara Roquet en el largometraje

No obstante el hilo conductor que marcan las mujeres dentro del largometraje, Clara Roquet se ha mostrado partidaria de alejar «las etiquetas de cine femenino, dejarlas de lado y buscar las reacciones tanto del público masculino como del femenino».

La búsqueda de ámbitos propios, de espacios de libertad como sugiere el título de la cinta y el de uno de los personajes, tiene también su correspondencia en otro personaje femenino, una inmigrante colombiana que trabaja de doméstica y que a lo largo del metraje desgrana el peso de su historia, la de miles de migrantes que sacrifican vida y familia para salir adelante en otros países.

La entrada en la adolescencia de Nora, los ojos de Clara Roquet en la ficción, abre una puerta y cierra otra, la de una película que deja una pregunta en el aire: «¿cómo va a reaccionar después de todo lo que ha experimentado? ¿va a cambiar su identidad o todavía seguirá a lo que diga su madre?», ha planteado Roquet.