El sector de la exhibición cinematográfica está experimentando una evolución positiva tras el parón de la pandemia con una vuelta a las salas, que se están adaptando a un público cada vez más exigente que busca sumar a la experiencia un entorno confortable y con una cuidada estética.
«A ello se suma que los largometrajes tienen también cada vez más duración y el espectador quiere disfrutarlo de una manera cómoda, como si estuviera en el sofá de su casa», señala Francisco Polo, director de marketing offline y responsable de «business¬event» de la empresa de exhibición cinematográfica española Ocine.
Ocine acaba de abrir en el centro comercial Aqua Multiespacio de València un nuevo concepto «premium» en sus diez salas, con 771 butacas, que ofrece una experiencia de lujo, con butacas reclinables, una «Sala urban» y la máxima calidad en la imagen y sonido.
Los espectadores piden nuevas experiencias

Polo asegura que cada vez más el público pide nuevas experiencias, entre ellas la comodidad y también la estética de las salas, para enriquecer el visionado de la película.
Sobre el perfil de ese público, señala que la edad ronda «los 30 años hacia arriba», personas que están dispuestas a pagar un poco más por disfrutar de la proyección en un entorno más confortable y atractivo.
Medidas como los descuentos para las personas mayores de 65 años los martes, con entradas a dos euros, están sirviendo también para atraer a estos espectadores a las salas «premium», y puede servir de «fidelización» de este público, reflexiona Polo
«Sala urban» para eventos empresariales

Ocine ha implantado así en los cines del Centro Comercial Aqua de València el modelo «premium» que ya puso en marcha con éxito en ciudades como Palma de Mallorca, Las Palmas de Gran Canaria, Gijón o Castelló.
Esta oferta incluye además una «Sala Urban», la «sala favorita de los que adoran lo estético», señala Polo, que dispone de 65 butacas sigue la línea «Art déco», «minimalista y única» y parte de la idea de convertir el cine en un espacio «acogedor y glamuroso», y donde el espectador se sienta «cómodo», como si estuviera en el salón de su casa.
Para ello, combina elementos decorativos como butacas de terciopelo, mesitas y lámparas, moqueta y papel de pared para generar un ambiente más íntimo. Ocine Premium Aqua ofrece también a las empresas la posibilidad de celebrar en estas salas eventos empresariales, para ponencias, presentaciones, pases privados, sesiones fotográficas, y la reserva del vestíbulo y demás espacios del cine para cáterings y eventos privados.
La oferta del bar ha sido también totalmente actualizada con productos para «sorprender» al espectador, y el público puede acceder a la tarjeta gratuita de fidelización «Fidelity Plus», con descuentos y participación exclusiva en eventos.
Tecnología de vanguardia
Los cines cuentan además con tecnología de vanguardia, y sus salas 2, 3 y 4 cuentan con una mejora láser para sus proyectores xénon; las salas 1, 8 y 10 disponen de Dolby 3D; y las salas 1 y 5 ofrecen la tecnología envolvente Dolby Atmos.
El fenómeno «Barbenheimer» de este verano ha supuesto a Ocine Premium Aqua la visita de más de 30 mil espectadores, generado por un «boca-oreja» en la ciudad. La empresa de exhibición cinematográfica Ocine, que mantiene con EFE un acuerdo de difusión de contenidos y que este año celebra su 80 aniversario, espera finalizar el año con unos resultados de espectadores muy positivos y prometedores. EFE