El gerente de Racolza, Felipe Ramírez Zapata, fue registrado al trabajar en su microempresa, en Medellín (Colombia). EFE/Luis Noriega

Liderazgo y confianza, fórmula para alargar la vida de las microempresas colombianas

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Desarrollar capacidades de liderazgo en los microempresarios colombianos, devolverles la confianza y enseñarles habilidades gerenciales y administrativas hacen parte de una fórmula que ha permitido alargar la vida de sus negocios y estimular su crecimiento.

Esta receta, probada con éxito por la Corporación Interactuar, la presenta como una propuesta para el nuevo Gobierno, encabezado por el presidente Gustavo Petro, con el propósito de impulsar a la microempresa como «motor de inclusión económica y social de Colombia».

«Se necesita desarrollar un capítulo en el que se trabaje desde lo humano con los microempresarios para tratar de devolverles la confianza en sí mismos y que desarrollen capacidades de liderazgo, que se crean de verdad dueños y gerentes de una empresa», declaró a Efe el presidente ejecutivo de Interactuar, Fabio Andrés Montoya.

 

El gerente de Racolza, Felipe Ramírez Zapata, fue registrado el pasado 3 de agosto, durante una entrevista con Efe, en Medellín (Colombia). EFE/Luis Noriega
El gerente de Racolza, Felipe Ramírez Zapata, fue registrado el pasado 3 de agosto, durante una entrevista con Efe, en Medellín (Colombia). EFE/Luis Noriega

Montoya señala que a la microempresa colombiana no se le puede ayudar únicamente con acceso financiero, pues está compuesta por seres humanos y necesita de una mirada de «360 grados», más integral.

El país requiere, según el experto, modelos educativos empresariales «no académicos», que de ningún modo se trata de educación para el trabajo.

En el «desarrollo de capacidades empresariales y humanas» se centra la propuesta de Interactuar, una corporación de desarrollo social que apoya desde 1983 a la microempresa en más de 200 municipios y que actualmente atiende a cerca de 49.000 empresarios y emprendedores.

CAPACITACIÓN PARA PERDURAR EN EL TIEMPO

Según Montoya, la experiencia con programas de capacitación como Alístate y el Método Base de Aceleración (MBA), en los que participan empresarios asesorados por la corporación, le permite afirmar que los negocios de los microempresarios que acompañan y capacitan «perduran más en el tiempo».

De acuerdo con la Confederación Colombiana de Cámaras de Comercio (Confecámaras), la microempresa en Colombia representa el 91,8 % del total de las empresas, el 99,5 % de las empresas que se crean y el 27 % del empleo formal.

Sin embargo, solo 3 de 10 empresas micro creadas en el país sobreviven después de cinco años de operación.

«Las empresas que están en el ecosistema de Interactuar logran tener una vida media de 12 años. Cuando nosotros los acompañamos esas empresas empiezan a perdurar más en el tiempo», aseguró Montoya, quien agrega que estos negocios también consiguen incrementar sus ventas «entre el 30 y el 35 %» aplicando los nuevos conocimientos.

Para el experto, los microempresarios «no se quiebran porque no saben hacer el pan o porque no sabe vender; se quiebran principalmente porque no sabe administrar su negocio«.

FORMAR GERENTES Y LÍDERES

Por ello propone desde Interactuar que lo que enseñen a los emprendedores, tengan formación profesional o no, sea un conocimiento «absolutamente práctico, metiendo las manos en su propio negocio».

Ese método le ha funcionado al colombiano Felipe Ramírez Zapata, gerente de Racolza, una empresa dedicada a comercializar al por mayor artículos de filtración para vehículos, quien consiguió con créditos y capacitaciones elevar el perfil y los ingresos de su compañía, ubicada en Medellín.

Pero el progreso más importante, a su juicio, ha sido «dejar de ser un negocio familiar para convertirse en una empresa que crea empleo«.

Según su relato, la empresa que lideraron por mucho tiempo sus padres, William de Jesús Ramírez y Ana Zapata, se mantuvo fuerte comercial y financieramente, pero carecía de estructura y orden.

«Yo no sabía cómo hacerlo porque no estudié eso. Manejábamos todo al instinto porque soy entrenador deportivo», contó a Efe Felipe.

EL VALOR DE UNA EMPRESA

Con el programa MBA de Interactuar definió la propuesta de valor de su empresa y aprendió realmente a llevar cuentas y registros, a gestionar el talento humano, a ir formalizando sus procesos y a encontrar el punto de equilibrio.

«La empresa ha tenido un buen crecimiento porque yo tengo esa vena de mi padre, que es un comercial impresionante, pero el MBA me ha enseñado a estructurar. Nosotros, a los totazos (golpes), con muchas ganas y la ayuda de Dios hemos progresado, pero ahora tenemos el orden necesario para sostener todo lo que estamos haciendo», señaló el gerente de Racolza.

Felipe, de 28 años, menciona que entre las habilidades que ha desarrollado está el liderazgo como cabeza de un equipo de trabajo, ahora que se acerca el retiro de sus padres, los fundadores de la empresa.

«Aprendí a saber llegarle a los empleados, a tener un lenguaje asertivo, incluso a liderar a personas mayores que yo», comentó el microempresario. EFE