La multinacional Nestlé ha conseguido reducir en un 17 % el consumo total de energía en varios de sus centros productivos, al tiempo que redujo en un 36 % las emisiones de CO2 en sus diez fábricas en España entre 20219 y 2023, según ha anunciado este martes la compañía.
En un comunicado, desde la empresa alimenticia han explicado que la mejora de la eficiencia energética se debe a la implantación de un nuevo sistema de producción de energía térmica más eficiente en la que fue su primera fábrica en nuestro país, la planta de La Penilla de Cayón (Cantabria).
En concreto, se instaló una bomba de calor que aprovecha la energía residual que procede de la planta de producción de frío de la factoría para calentar el agua que se utiliza tanto en los procesos productivos como en la climatización de la planta; con una eficiencia nueve veces superior que un sistema convencional.
Además, la planta embotelladora de agua de Nestlé situada en Viladrau (Girona) ha conseguido reducir en un 24 % el consumo total de energía y ha notificado un descenso del 34 % en las emisiones CO2 durante el periodo entre 2019 y 2023.
Refrigeración para ahorrar energía
En este caso, este hito ha sido posible gracias a un “innovador sistema” de refrigeración utilizado en la fábrica, que consiste en un único circuito simple de enfriamiento que emplea refrigerantes naturales.
“Nestlé está trabajando para crear un futuro resiliente para el planeta y para quienes lo habitamos. Así, fomenta una alimentación sostenible, que promueva una producción y consumo de alimentos responsable”, ha afirmado el responsable de Sostenibilidad de Nestlé España, Jordy Aycart.
También ha precisado en el mismo comunicado que la compañía “está comprometida en reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a la mitad en 2030” y “alcanzar las cero emisiones netas en 2050”.
Calderas de biomasa
Otro ejemplo es la fábrica de café soluble en Girona, la cual cuenta desde 2020 con una caldera de biomasa que utiliza los posos de café obtenidos durante la fabricación del café soluble para generar energía, y pondrá en funcionamiento una segunda caldera de esta clase el próximo año.
Junto a estas infraestructuras, han destacado la instalación en los últimos cinco años de parques solares fotovoltaicos en la fábrica de café tostado de Reus (Tarragona) y en la factoría de salsas de tomate de Solís en Miajadas (Cáceres).
Por otro lado, la alimenticia también ha conseguido un descenso del 19 % en el uso del agua empleado durante el mismo rango de tiempo, es decir, entre 2019 y 2023.
Nestlé ha colaborado con EFE en la difusión de este contenido.