Nestlé España ha anunciado que la inversión en proyectos de sostenibilidad medioambiental en sus fábricas españolas ha superado los 56 millones de euros durante los últimos cinco años.
En un comunicado, desde la compañía han explicado que las partidas más destacadas se han destinado a “implementar equipamientos punteros y tecnología de última generación en sus centros de producción para minimizar el impacto de su actividad, así como la reducción de emisiones”.
En este sentido, han realizado más de 70 proyectos vinculados a este objetivo, lo que ha supuesto que, entre 2019 y 2023, cerca del 23 % de las inversiones en sus infraestructuras se destinase a mejoras para frenar el cambio climático, fomentar la economía circular y el uso responsable del agua.

Nestlé aboga por incrementar el «círculo virtuoso»
El responsable de Sostenibilidad de Nestlé España, Jordi Aycart, ha asegurado que la multinacional “quiere ser parte de la solución”, por lo que son conscientes de que “no basta con reducir el impacto de nuestra actividad”.
De esta forma, según Aycart el reto está en contribuir “a una nueva manera de alimentarnos que sea saludable para las personas y para el planeta”, y, por ello, el proceso de producción debe comenzar dicho “círculo virtuoso en el que los materiales resultantes, los subproductos o la energía sobrante se puedan volver a utilizar de nuevo en otros procesos”.
Entre las iniciativas que llevan a cabo, ha destacado “proyectos pioneros” como la caldera de biomasa instalada en el centro de producción ubicado en Girona que convierte los posos del café en energía, con un resultado de un 25 % menos anual en el consumo de gas natural.
Eficiencia energética y movilidad sostenible
Otros proyectos de eficiencia energética implementados son el sistema de refrigeración de la planta embotelladora de Viladrau, también en Girona, cuyo circuito de enfriamiento es capaz de utilizar las bajas temperaturas y la humedad de su ubicación como refrigerante natural, reduciendo en un 15 % el consumo energético.
Este mismo año, ha comenzado un proyecto piloto de movilidad para camiones que usan combustibles renovables, producidos a partir de aceites vegetales usados, y también cuentan con un nuevo tráiler 100 % eléctrico.
Por último, Nestlé ha impulsado acuerdos de colaboración con su red de proveedores, como por ejemplo, los parques solares fotovoltaicos para autoconsumo en sus centros ubicados en Reus (Tarragona) y en Miajadas (Cáceres); o la caldera de biomasa de la fábrica de La Penilla de Cayón (Cantabria) que, en este caso, emplea la cascarilla de cacao resultante del proceso de torrefacción de la materia prima como biocombustible permitiendo reducir más de 2.000 toneladas de emisiones de dióxido de carbono al año. EFE