El secretario general de la OTS, Kubanychbek Omuraliev. // Imagen cortesía de la Organización de Estados Turcos.

Países del área túrquica buscan crecer en influencia global mediante el comercio y la integración

Los países que integran la Organización de Estados Túrquicos (OTS, en inglés) se proponen crecer en influencia global a través de la integración económica y el fortalecimiento de los lazos comerciales, en medio de las crecientes tensiones internacionales y el fin del mundo polarizado, manifestó a EFE en una entrevista el secretario general de la OTS, Kubanychbek Omuraliev, en el Foro Diplomático de Antalya, que se celebró del 11 al 13 de abril.

EFE: ¿Qué dimensión de la cooperación entre los Estados miembros de la OTS es la dominante: seguridad, energía, transporte, cultura y deporte o turismo?

El secretario general de la OTS, Kubanychbek Omuraliev. // Imagen cortesía de la Organización de Estados Turcos.
El secretario general de la OTS, Kubanychbek Omuraliev. // Imagen cortesía de la Organización de Estados Turcos.

SG OTS: A lo largo de los años, nuestra cooperación multilateral se ha ampliado a 35 áreas diversas, que van desde la política exterior y el comercio hasta la energía, la economía verde, el turismo, la digitalización e incluso la investigación espacial. Sin embargo, si tuviera que destacar un área como dominante, diría que la cooperación económica destaca como el pilar más dinámico y estratégico de nuestra asociación.

Uno de los mecanismos clave que impulsan esta cooperación es la Unión de Cámaras de Comercio e Industria Túrquicas (TCCI, en inglés), que reúne a más de 2 millones de empresas y apoya activamente el fortalecimiento de los lazos económicos dentro de la región. Otra iniciativa importante es el Fondo de Inversión Túrquica (TIF, en inglés), que empezó con un capital de 500 millones de dólares y ahora ha crecido hasta los 600 millones, tras la inclusión de Hungría. Este fondo se centra en el apoyo a las inversiones mutuas, el fomento de la innovación y la promoción del espíritu empresarial, especialmente en las pymes. Está previsto que el fondo se active este año y empiece a invertir en proyectos concretos en nuestra región.

El Comité de Facilitación del Comercio (TFC, en inglés) también desempeña un papel importante al trabajar para eliminar las barreras comerciales, agilizar los procesos y mejorar el entorno empresarial en general. Recientemente, hemos dado un gran paso adelante con la firma del Acuerdo de Asociación para la Economía Digital en la cumbre de Biskek, un acuerdo histórico que pretende acelerar el comercio y la transformación digital en toda nuestra región. Además, confiamos en que pronto alcanzaremos un consenso entre los Estados miembros de la OTS para concluir un acuerdo sobre el libre comercio de servicios e inversiones, que contribuirá a impulsar el comercio intrarregional.

También hemos avanzado en la cooperación financiera. El año pasado establecimos el Consejo de Bancos Centrales y creamos el Consejo Túrquico de Finanzas Verdes (TGFC, en inglés), que suponen un gran paso adelante en el apoyo a la inversión sostenible y a las finanzas verdes en la región.

Nuestra región, estratégicamente situada en la encrucijada entre occidente y oriente, entre el norte y el sur, con una población de alrededor de 175 millones de habitantes y una superficie de 4,5 millones de kilómetros cuadrados, ofrece grandes oportunidades para mejorar el comercio y la colaboración económica. En términos de PIB total, los Estados miembros de la OTS ocupan el duodécimo lugar en el mundo. En la actualidad, el volumen total del comercio exterior de los Estados miembros de la OTS asciende a 1,1 billones de dólares, pero el comercio intrarregional sólo representa el 7 % de esa cifra, unos 58.170 millones de dólares. Aunque esta cifra sigue estando por debajo de nuestro potencial, la tendencia es alentadora: hace tan solo unos años, la cifra era de tan solo el 3 %. Nuestro objetivo ahora es aumentar esta cuota al 10 % lo antes posible.

Para impulsar el comercio, nos estamos centrando en eliminar barreras, especialmente en el transporte y la logística. Colaboramos estrechamente con la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas (CEPE) y la Unión Internacional de Transportes por Carretera (IRU, en inglés) para mejorar los flujos comerciales y simplificar las operaciones de transporte. Proyectos como «eTIR», “ePermit” y «eCMR» ya están teniendo un impacto significativo al agilizar los procedimientos aduaneros y acelerar los cruces fronterizos. Uno de los proyectos más significativos es el Corredor Transcaspiano de Transporte Internacional (TITR, en inglés), también conocido como Corredor Central, que atraviesa los territorios de nuestros países y conecta Asia con Europa. Históricamente, esta ruta se conoce como la Ruta de la Seda. Ofrece ventajas únicas: es 2.000 kilómetros más corta que el Corredor Norte y tres veces más rápida que las rutas marítimas, lo que permite enviar mercancías de China a Europa en sólo 15 días.

La mejora de las infraestructuras a lo largo del Corredor Central contribuirá a triplicar el volumen de mercancías transportadas de aquí a 2030, alcanzando los 11 millones de toneladas. Un componente importante de este corredor es el proyecto ferroviario China-Kirguistán-Uzbekistán, que reducirá significativamente las distancias de tránsito y tiene potencial para transportar hasta 15 millones de toneladas de carga al año.

Al mismo tiempo que valoramos nuestra cultura común, promovemos el turismo y reforzamos la cooperación en materia de seguridad, es a través de la integración económica como liberamos todo el potencial del mundo túrquico. La cooperación económica es la fuerza motriz de nuestra prosperidad, resistencia y creciente influencia en la escena mundial. A través de unos lazos económicos más fuertes, estamos construyendo un futuro más conectado y próspero para todos nuestros pueblos.

P: ¿Cuál cree que es el principal activo de la comunidad que coordina? ¿Y la principal amenaza?

R: Creo que el mayor activo de la Organización de Estados Túrquicos reside en el perdurable espíritu de hermandad y solidaridad entre sus miembros. Nuestra cooperación se basa no sólo en intereses comunes, sino también en la historia, la lengua, la cultura y los valores compartidos que han unido a nuestros pueblos durante siglos. Esta arraigada unidad constituye una base sólida para nuestro progreso colectivo y refuerza nuestra capacidad para trabajar juntos en un espíritu de respeto y confianza mutuos.

En cuanto a los retos, como en cualquier marco de cooperación regional, seguimos siendo conscientes de la evolución de la dinámica geopolítica y de las inestabilidades regionales que pueden afectar al ritmo de nuestras iniciativas.

P: ¿Sigue considerando Ucrania la posibilidad de unirse a la OTS como observador?

R: Me gustaría señalar que con la transformación del Consejo Túrquico en la OTS en 2021, el Acuerdo de Najicheván introdujo cambios significativos. Estos cambios establecen criterios claros para la adhesión y el estatus de observador, exigiendo específicamente que solo los países con una lengua túrquica o estrechamente relacionada como lengua oficial o estatal puedan unirse a la OTS. No obstante, siempre estamos abiertos al diálogo y la cooperación con cualquier país interesado en colaborar.

P: ¿Se ha completado ya la transición al alfabeto latino? ¿Cuándo se aplicará?

R: Efectivamente, en septiembre de 2024 en Bakú, se alcanzó un acuerdo común sobre un Alfabeto Túrquico Común de 34 letras entre científicos lingüistas de nuestros países. Esta propuesta de alfabeto se ha presentado a las instituciones pertinentes de nuestros Estados miembros. A partir de aquí, cada país decidirá cómo y cuándo utilizarlo.

Pero el objetivo es el mismo para todos: ayudar a nuestros pueblos a leer más fácilmente los textos de los demás, compartir conocimientos y sentir un vínculo cultural y lingüístico más fuerte. También facilitará los viajes, la educación y la cooperación en el mundo túrquico.

P: ¿Qué hitos o acontecimientos principales tiene previstos la OTS para este año y los siguientes?

R: En 2025 tenemos previstas dos grandes cumbres. En primer lugar, celebraremos una cumbre informal en Hungría, seguida de la duodécima Cumbre Anual en Azerbaiyán. Estas cumbres no sólo serán vitales para tomar decisiones estratégicas clave, sino que también servirán como plataformas para evaluar el progreso de nuestros proyectos en curso. Tendremos la oportunidad de reforzar la cooperación entre los Estados miembros, revisar nuestros logros y establecer nuevas prioridades de cara al futuro.

Otro hito para 2025 será la primera reunión de jefes de Gobierno o vicepresidentes de nuestros Estados miembros. Se trata de un acontecimiento de gran importancia, ya que proporcionará una plataforma estratégica para impulsar iniciativas conjuntas, reforzar los lazos económicos y colaborar en la consecución de objetivos de desarrollo sostenible en toda nuestra región.

Además de estos grandes eventos, también están previstas decenas de reuniones ministeriales sectoriales a lo largo del año. Abarcarán una amplia gama de ámbitos, desde la economía hasta la transformación digital.

Mirando más allá de 2025, tenemos una visión a largo plazo esbozada en la Visión Túrquica del Mundo – 2040. Este documento es nuestro marco de orientación y se centra en cuatro áreas prioritarias clave: profundizar en la integración económica, acelerar la transformación digital, garantizar la sostenibilidad medioambiental y reforzar la cooperación en materia de seguridad. Estos objetivos seguirán impulsando nuestro trabajo y configurando nuestra trayectoria en las próximas décadas.

Uno de nuestros objetivos clave es garantizar el crecimiento continuo de la cooperación en los 35 ámbitos de colaboración existentes. Seguiremos avanzando en la aplicación de las decisiones adoptadas en nuestras cumbres anteriores, garantizando que todas las iniciativas aporten beneficios reales y tangibles a nuestros Estados miembros.

Además, tenemos previsto profundizar en nuestra cooperación con organizaciones internacionales y estructuras regionales para reforzar nuestra presencia e influencia globales, garantizando que la Organización de Estados Túrquicos siga siendo un actor activo en la comunidad internacional.

En general, nuestro objetivo es crear un mundo túrquico más fuerte y unido, en el que la cooperación y el beneficio mutuo impulsen todo lo que hacemos. El camino que tenemos por delante es ambicioso, pero avanzamos con determinación, guiados por el lema: Juntos somos más fuertes. EFE

Por José Manuel Sanz