Imagen de archivo de la bodega Raimat, una de las quince que forman Raventós Codorníu. EFE/RAVENTÓS CODORNIÚ/IMAGEN CEDIDA/CRÉDITO OBLIGATORIO

Raimat renueva el primer certificado específico de sostenibilidad para la elaboración de vino

La bodega Raimat, una de las quince que forman Raventós Codorníu, ha renovado por quinta vez la certificación ‘Sustainable Wineries for Climate Protection’ (SWfCP), el primer y único sello de sostenibilidad específico para bodegas, por medidas como el ahorro del 50 % de agua y energía en la elaboración de sus vinos.

Según ha anunciado la marca leridana en un comunicado, esta distinción surge en 2015 -impulsada por varias empresas, entre ellas Raimat como bodega fundadora- y es otorgada por la Federación Española del Vino (FEV). Este organismo, desde el año pasado, ha decidido incluir «criterios de sostenibilidad social, económica y de gobernanza» que las entidades certificadas deben cumplir en línea con lo ODS.

Como destaca el director de la bodega, Joan Esteve, para Raimat «la sostenibilidad forma parte de su ADN» y, en su trabajo diario es condición ‘sine qua non’ en los viñedos, en los que emplean «técnicas pioneras para conseguir una viticultura lo más respetuosa posible con el medio ambiente posible y, evidentemente, en las instalaciones».

Innovaciones sostenibles de Raimat en el vino

Desde hace una década, las viñas certificadas como cien por cien ecológicas de Raimat -D.O Costers del Segre- han aplicado la innovación a sus procesos productivos con, por ejemplo, la «primera pared solar vertical» en depósitos de vino que, a través de 70 placas fotovoltaicas de 35 kW, ha conseguido que la mitad de su energía consumida proceda de fuentes renovables.

Con este sistema pionero, que cubre ocho depósitos de acero inoxidable, se consigue también proteger del sol a los propios depósitos, reduciendo así su necesidad de refrigeración.

El ahorro de más de un 50 % de agua en las viñas respecto a 2015 ha sido otro de los logros obtenidos por la bodega afincada en Lleida, cuya estrategia le ha llevado también a reducir a la mitad el coste energético de cada botella producida en los últimos ocho años.

La automatización del alumbrado, la programación de la refrigeración para optimizar su temperatura en horas solares y la eliminación total del uso de gasóleo para la calefacción y la sustitución por biomasa son otras de las medidas destacadas por esta finca, con una superficie superior a las 2.245 hectáreas.

En lo que respecta a la conservación y restauración de la fertilidad de los suelos, Raimat ha desarrollado algunas acciones como el empleo de materia vegetal y otros elementos triturados como caparazones de nueces o almendras para crear una capa suelta bajo las cepas que evite la evaporación del agua en el suelo y ayude a la oxigenación del mismo. EFE