A pesar de la situación de falta de agua que amenaza a España, y en especial a la provincia de Lleida, la bodega Raimat ha iniciado la temporada de vendimia con “optimismo y buenas previsiones”, debido a la implementación en la viña de “técnicas innovadoras y pioneras” frente al cambio climático.
Mediante el uso de tecnologías como el riego de apoyo y de precisión, que permiten aplicar un “goteo de agua en la cepa” de forma controlada, la bodega -una de las primeras en comenzar la vendimia en Europa- prevé que se alcancen de nuevo los 6,5 millones de kilogramos de uva ecológica del ejercicio anterior, según ha anunciado la empresa en una nota de prensa.
En cuanto a la calidad, consideran que será incluso “superior” a la de la vendimia pasada, puesto que las temperaturas de junio y julio no han sido tan extremas como en 2022 y el estado de la viña es “excelente” y sana, ya que no tiene ningún tipo de plagas, entre otras razones por la falta de humedad en esta primavera.

Raimat pone en práctica técnicas de precisión para la vendimia
De esta manera, para el director de la Bodega Raimat (D.O. Costers del Segre), Joan Esteve, se demuestra que, en un entorno de cambio climático, “la producción vitivinícola de calidad puede ser sostenible en España si se aplican técnicas como el riego de precisión y la teledetección”.
Por ejemplo, en sus instalaciones han conseguido, en los últimos años, “optimizar al máximo” cada gota, reduciendo su consumo de agua en un 20 %. Para ello, emplean el riego de precisión con las últimas tecnologías en programación y teledetección, que consiste en identificar cuáles son los puntos de la viña que necesitan agua, cuánta y en qué momento.
En este nivel de tecnificación, el viticultor consulta el mapa creado por una pequeña avioneta que sobrevuela la viña y, de esta forma a través de una tableta, identifica, programa y activa el riego inteligente, solo en las zonas donde es imprescindible.
Implementación en otras bodegas
Junto al riego de precisión, han empleado otro tipo de técnicas como el ‘mulching’, es decir, la aplicación de materiales vegetales para proteger las raíces del clima externo.
Para el CEO de Raventós Codorníu -grupo empresarial al que pertenece la bodega-, Sergio Fuster, estas técnicas innovadoras convierten Raimat en “un banco de pruebas estratégico”, cuyos sistemas se aplican en las otras catorce bodegas del grupo para adaptarse al cambio climático y “garantizar la sostenibilidad”. Además, las cubiertas vegetales se erigen como una tercera solución con la que reducir la erosión y regenerar el suelo.
Variedades de uva

En esta temporada de vendimia, la cosecha empezará con las variedades chardonnay (uva blanca) y pinot noir, seguirá con la de albariño y xarel.lo, tempranillo y syrah; y terminará con la variedad cabernet sauvignon, cuya recogida está prevista en el mes de octubre.
Un total de 80 trabajadores participarán en el proceso de recolecta de uva en una de las mayores superficies de viñedo ecológico de Europa, con cerca de 3.000 hectáreas.
La centenaria bodega, que empezó su actividad en 1914, ha logrado también disminuir sus emisiones de CO2 un 39 % desde 2011, gracias al uso de fuentes de energía renovables con las que alcanzan el 75 % de sus necesidades energéticas, así como la mejora de la biodiversidad en los viñedos y el empleo de materiales ligeros en el proceso de embotellamiento. EFE