Imagen del entrenamiento organizado este martes en Madrid Río, que ha reunido a 300 participantes junto a corredores rarámuris de México.

De la Sierra Tarahumara a Madrid: corredores rarámuri llevan a España su tradición ancestral

Correr como parte de la identidad cultural, como medio de transporte y como elemento de la vida cotidiana desde hace siglos es la filosofía que sustenta la tradición de los rarámuri, un pueblo indígena del estado mexicano de Chihuahua que este martes ha mostrado su forma de entender el movimiento en Madrid Río, en un entrenamiento junto a corredores madrileños.

Durante cerca de dos horas, el entorno de la Casa de Campo ha servido como escenario para este encuentro deportivo, que ha contado con dos circuitos -uno de cinco kilómetros para corredores ocasionales y otro de diez kilómetros para corredores habituales- y alrededor de 300 participantes inscritos.

Conocidos por su extraordinaria resistencia física, los tarahumaras -o rarámuri, como se denominan a sí mismos-, término que etimológicamente significa «corredores a pie» o «pies ligeros», son originarios de la Sierra Tarahumara, una región montañosa y de difícil acceso donde recorrer largas distancias a pie ha sido históricamente una necesidad.

«Esta geografía es lo que ha propiciado que la cultura rarámuri tenga esa habilidad para poder recorrer distancias muy largas y participar en ultramaratones», ha destacado en declaraciones a EFE el presidente municipal de Guachochi (Chihuahua), Pepe Yáñez.

Corredores de ultradistancia

Un participante posa junto a un corredor rarámuri momentos antes del entrenamiento de esta mañana en Madrid.
Un participante posa junto a un corredor rarámuri momentos antes del entrenamiento de esta mañana en Madrid.

Según la corredora tarahumara, Yulisa Fuentes, ganadora y participante en ultramaratones como The Speed Project, la carrera de ultradistancia entre Los Ángeles y Las Vegas con una distancia de 540 kilómetros, correr es un acto muy vinculado con “la cultura de mi pueblo” porque “es lo que nos identifica como rarámuris, significa ser libres y darnos a conocer por nuestra resistencia».

En la misma línea se ha expresado Jenifer Yáñez, corredora de origen tarahumara que ha logrado segundos puestos tanto en el Ultramaratón de los Cañones 100K como en el UTMB Barrancas del Cobre 100K, y quien destaca que esta práctica deportiva “forma parte de nuestra vida cotidiana».

Habitualmente, los rarámuri corren con su vestimenta tradicional, en la que destacan los huaraches, unas sandalias compuestas por una tira de cuero y una suela de caucho reutilizado, que también se han calzado los participantes en la carrera celebrada en Madrid.

Para este pueblo, el hábito de correr comienza desde la infancia, a través de juegos tradicionales que consisten en perseguir una bola de madera, una costumbre transmitida de generación en generación.

Una práctica en evolución constante

«Desde tiempos ancestrales, corrían tras su presa en las grandes llanuras de Chihuahua», ha señalado el secretario de Turismo del Estado, Edibray Gómez, una habilidad que ha evolucionado con el tiempo y que los ha convertido en «un ejemplo de tenacidad y valentía«, y en representantes de una cultura en la que correr no se concibe como un deporte, sino como una forma de vida.

Entre los participantes rarámuri de este martes figuran Pedro Parra Cruz, Reyes Giltro Satevo y Juan Contreras García, corredores que han logrado posiciones destacadas en pruebas de ultraresistencia como la Ultra Maratón Caballo Blanco, el Ultramaratón de los Cañones 100K o la Backyard Ultra, un formato extremo en el que vence el denominado «último corredor en pie».

Esta cita cultural y deportiva se enmarca en la oferta que el estado mexicano de Chihuahua -que colabora con EFE en la difusión de este contenido- presentará a partir de mañana en la Feria Internacional de Turismo (Fitur), para dar a conocer a los representantes de una de las comunidades atléticas más antiguas del mundo. EFE