¿Cuándo nació la fotografía documental? Aunque tradicionalmente se sitúa en la década de los veinte, el Museo Reina Sofía propone una nueva mirada sobre los orígenes de este género en una muestra única que reúne algunas de las fotos más antiguas que se conservan.
Las siete salas que integran «Genealogías documentales. Fotografía 1848-1917«, que estará abierta hasta el 27 de febrero en el museo madrileño, están marcadas por fuertes medidas de conservación: no superan los 20 grados de temperatura y la iluminación no sobrepasa los 50 lux -medida de luz-.
El estado de muchas de las imágenes reunidas en la muestra es tan frágil que sus organizadores han reconocido hoy en la presentación que es difícil que vuelvan a reunirse y que, muy probablemente, algunas desaparecerán por el paso del tiempo pese al esfuerzo de los conservadores.
«Genealogías documentales. Fotografía 1848-1917» es en este sentido única. La muestra cierra un ciclo de cuatro exposiciones del museo dedicadas a la fotografía que el Museo Reina Sofía inició en 2010 y que hoy llega a su fin con este viaje a sus orígenes.
Fin del círculo fotográfico

Para Manuel Borja-Villel, se trata de una muestra «histórica», no solo porque lo que propone es una revisión de la propia historia de la fotografía documental, sino por lo excepcional que ha sido reunir las 500 obras expuestas.
La muestra está comisariada por el fotógrafo Jorge Ribalta y reúne más de 500 obras entre daguerrotipos, fotografías y otros formatos como álbumes.
Todas están datadas entre 1848 y 1917, y son los primeros retratos conocidos y documentados de las clases proletarias, las protestas sociales de la época o las reformas urbanísticas de ciudades como Madrid, Barcelona, Glasgow o París.
Para Ribalta la muestra trata de algún modo de leer «la evolución de la fotografía documental a contrapelo«. El nacimiento de la fotografía documental tradicionalmente se sitúa próximo a la década de los años veinte del siglo XX, pero lo que la exposición defiende que hay una «protohistoria» anterior, fechada entre 1848 y 1917.
«El carácter documental de la fotografía -defiende- es tan antiguo como la propia fotografía».
Viaje cronológico por 7 salas
En las siete salas que integran la muestra se puede ver una de las primeras placas de Louis Daguerre, uno de los impulsores del género, también de Eugène Atget que retrató la ciudad de París como ningún otro, o el trabajo pionero de Lewis Hine y su discípulo Paul Strand sobre el trabajo infantil.
Entre las imágenes destacan las primeras fotografías que se hicieron a mineros dentro de una mina, o los primeros ensayos sobre trabajadores de fábricas de industria pesada de Krupp en Essen (Alemania).
También las primeras protestas de sufragistas, o de las primeras imágenes de tribus de indios nativos americanos.
Hay crudss escenas de la Guerra Civil estadounidense pero también ejemplos de usos de la fotografía del siglo XIX en el ámbito médico -estudios de psicología y antropología- o judicial. Entre los objetos más curiosos reunidos se encuentra un aparador con multitud de imágenes para la identificación de delincuentes creado por Alphonse Bertillon.
«Genealogías documentales. Fotografía 1848-1917» ha sido posible gracias a prestadores de todas partes del mundo. Entre las fotografías se encuentran fondos de la Biblioteca Nacional de París, el Museo D’Orsay, Patrimonio Nacional, el Victoria and Albert Museum, el MOMA, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y numerosas colecciones privadas, así como una larga lista de otros museos e instituciones culturales.EFE