GRANADA, 18/06/2026.-  Beth Simone Noveck, especialista en ‘IA democrática’ antes de su conferencia en la Asamblea General del Grupo Coimbra, sobre "El impacto de la universidad: de la creación de conocimiento a la resolución de problemas".  EFE/ Miguel Angel Molina

Beth Simone Noveck: «La IA no ha creado la propaganda, solo la pone al alcance de todos»

La experta en tecnología Beth Simone Noveck, primera directora de Tecnología de Estados Unidos con Barack Obama, ha apostado por destacar las posibilidades y no los riesgos de la inteligencia artificial y ha incidido en que la IA no ha creado la propaganda, «solo la pone al alcance de todo el mundo».

Noveck ha repasado el impacto de las tecnologías disruptivas en el día a día de una sociedad globalizada y rápida y ha analizado el papel protagonista de las universidades para exprimir el potencial de la IA en la generación de conocimiento.

Lo ha hecho en el marco de la Asamblea General del Grupo Coimbra que se celebra esta semana en la Universidad de Granada y que reúne en esta capital andaluza a más de 300 personas para analizar el impacto social, económico, ambiental o de conocimiento que generan las universidades en sus entornos.

En declaraciones a EFE, esta experta en el uso de la tecnología para acercar a la sociedad y las administraciones y fundadora de la Iniciativa de Gobierno Abierto de la Casa Blanca ha apostado por resaltar los beneficios de la IA frente a las críticas vinculadas a la desinformación o el control de los datos.

«Es importante que todo el mundo entienda que la IA no ha creado la desinformación y que no ha creado la propaganda, que ya existía antes, sólo que ahora está al alcance de todo el mundo», ha dicho.

Oportunidad para las universidades

Noveck ha considerado que las universidades públicas tienen una «oportunidad única» para acercar a la tecnología desde una perspectiva que no pueden afrontar las empresas, ya que el sector privado se centra en el beneficio y las instituciones académicas pueden atender a intereses sociales.

GRANADA, 18/06/2026.-Beth Simone Noveck, especialista en ‘IA democrática’, en la Conferencia y Asamblea Anual del Grupo Coimbra, un encuentro internacional que reune en la ciudad a 300 delegados procedentes de 42 universidades europeas de 20 países.EFE/ Miguel Angel Molina
Beth Simone Noveck, especialista en ‘IA democrática’, en la Conferencia y Asamblea Anual del Grupo Coimbra, un encuentro internacional que reune en la ciudad a 300 delegados procedentes de 42 universidades europeas de 20 países.EFE/ Miguel Angel Molina

Como ejemplo, ha explicado que la IA facilita ya el aprendizaje dentro y fuera de las universidades al generar herramientas que simplifiquen el día a día de la sociedad como traducir documentos con lenguaje técnico para ayudar a una familia en la gestión de ayudas sociales.

«La IA puede ayudar a entender con un lenguaje más sencillo esos documentos, algo que el sector privado no va a hacer. Al menos, no gratis», ha ejemplificado la autora de Reinicio: Inteligencia Artificial y la carrera por salvar la democracia.

Noveck ha recordado que cuando trabajó con Obama en la Casa Blanca no existía la IA y el protagonismo tecnológico estaba en la web y en medir las posibilidades de un canal que facilitaba recibir respuestas del ciudadano, pero no la gestión de ese contenido.

Según esta experta, el uso de los avances tecnológicos permite facilitar esa relación administración- ciudadano e impulsar como hace ya Hamburgo (Alemania), que usa la IA para escuchar de forma «fácil y barata» qué quieren sus vecinos.

Ética y educación para Beth Simone Noveck

En un contexto de evolución continua de la tecnología, Noveck ha recalcado la necesidad de una doble regulación: la que hay que imponer a las empresas dueñas de la IA, y la ética personal.

«Las empresas deben ser reguladas, pero si yo uso la IA de Microsoft para escribir propaganda, también es mi responsabilidad. De ahí la importancia que adquieren las universidades para educar en ética y que exista una doble regulación», ha añadido.

Esta experta insiste en que esa ética no debe aplicarse solo de forma defensiva para evitar la propaganda o la desinformación sino que debe servir de vehículo para pensar qué quiere la sociedad generar con la IA: «Debe ser también positiva».

«Qué debemos o no hacer con esta tecnología es una pregunta que también nos hacíamos cundo surgió internet», ha recordado Noveck, quien ha explicado que ya hay países como Finlandia o Japón que educan desde las escuelas sobre las oportunidades y los riesgos de la IA.

El papa y la IA

Noveck ha destacado la importancia de que el papa León XIV haya dedicado su primera encíclica a esta tecnología disruptiva y ha valorado su enfoque para reconocer los riesgos y poner a la humanidad «primero» porque la IA es solo «una herramienta».

«También ha señalado que el dominio de unos pocos de la tecnología es peligroso. Por eso es importante democratizar la inteligencia artificial y ligarla a la democracia, para que veamos cómo puede ser buena», ha añadido.

«No se puede pensar solo en el lado negativo de una tecnología porque eso puede hacer perder la oportunidad de lo bueno», ha resumido antes de que el vicerrector de Innovación Social, Empleabilidad y Emprendimiento, Esteban Romero, haya moderado un nuevo debate sobre las posibilidades de esta tecnología. EFE