Jayro Bustamante, director de la película ' La Llorona', habla con Efe el 10 de agosto de 2021, en Ciudad de Guatemala (Guatemala). El filme La Llorona, con 11 nominaciones, es la película más aclamada de los Premios Platino del Cine y Audiovisual Iberoamericano 2021. EFE/ Esteban Biba

El director Jayro Bustamante cree que Iberoamérica necesita «una catarsis» ante las dictaduras

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El filme «La Llorona», con 11 nominaciones, es la película más aclamada de los Premios Platino del Cine y Audiovisual Iberoamericano 2021, lo que implica un reconocimiento de mucho «valor» para su director, el guatemalteco Jayro Bustamante.

«Es una cosa muy linda», aseguró Bustamante a la agencia Efe en una entrevista sobre los premios, ya que «es la propia industria (cinematográfica) la que le da el valor» a los galardones.

Las nominaciones fueron divulgadas el 19 de julio, con «La Llorona» como favorita junto a la producción colombiana «El Olvido que seremos» para los premios a mejor filme iberoamericano y mejor director de la región, además de otras nueve categorías.

La ceremonia de entrega de la VIII edición de los Premios Platino del Cine y el Audiovisual Iberoamericano tendrá lugar el próximo 3 de octubre en Madrid, España. Y será retransmitida por 19 televisiones de todo el mundo.

JAYRO BUSTAMANTE Y LA LLORONA

Jayro Bustamante, de 44 años, narró que con «La Llorona» (2019) intentó «hacer una película que fuera como un ritual de catarsis». Cree que «toda Iberoamérica, incluso España, necesita esa catarsis ante esos sistemas opresores y ante esos dictadores que nos han humanamente jodido tanto».

Para el director de cine guatemalteco, la opresión y las dictaduras del siglo anterior en la mayoría de países de la región dejaron una cicatriz «en las familias que se destrozaron».

En «La Llorona», Bustamante mezcla la leyenda mesoamericana de una mujer que busca a sus hijos perdidos con el genocidio ixil, cometido por el Estado de Guatemala en la década de 1980, en el norte del país. Allí, militares buscaron exterminar a la población indígena con el asesinato de más de 1.700 personas, en la época más cruel del conflicto armado interno (1960-1996).

«NOS HICIERON CREER QUE LO QUE HICIERON ERA BUENO»

«Jode (porque) nos hicieron creer que lo que hicieron era bueno y si uno se da cuenta, en Guatemala mucha de la gente sigue defendiendo eso, sin darse cuenta que al defenderlo pierde su humanidad», reitera Bustamante.

El director de cine enfatiza que el poder ha logrado “lavarle la cabeza a la gente para que crea que pensar en hacerle daño a alguien puede ser aceptado bajo» un régimen político.

«Eso me parece muy impresionante y yo creo que lo que pasa es que toda Iberoamérica se encuentra con esa misma necesidad y esa misma catarsis”, aseveró el también guionista. Su filme «La Llorona» se hizo acreedor de nominaciones a los premios Goya en España y a los Globos de Oro en Estados Unidos, dos hechos inéditos para Guatemala.

LOS TRES INSULTOS GUATEMALTECOS

Jayro Bustamante ha puesto tres veces el nombre de su país en las principales pantallas del mundo con su trilogía de filmes, que hacen referencia a los principales insultos a revertir en Guatemala: indio, ‘hueco’ (por homosexual) y comunista, representadas en «Ixcanul» (2015), «Temblores» (2019) y «La Llorona» (2019).

Entre las tres películas, Bustamante acumula cientos de nominaciones y casi 80 premios internacionales, 23 de ellos con «La Llorona», un filme de producción guatemalteco-francesa que ahora busca arrasar en los Premios Platino 2021.

“Partíamos de la base que ‘La Llorona’ es una de las leyendas mesoamericanas más distribuidas, porque llega hasta América del Sur y que incluso ha evolucionado hacia la misoginia y el machismo; por eso era importante reescribirla y llenarla de belleza”, sostiene.

JAYRO BUSTAMANTE REFLEJA EL SENTIR DE LA REGIÓN

Y en un país tan vapuleado como Guatemala, en donde hubo un conflicto armado de 36 años (1960-1996) entre la guerrilla y el Ejército y sus grupos civiles de autodefensa, que dejó 200.000 muertos y 45.000 desaparecidos. El realismo mágico fue necesario “para imaginar justicias, y eso significa que nunca la tendremos”, se lamenta.

 

Con múltiples proyectos a futuro en marcha al mismo tiempo, principalmente el de desarrollar talento con 105 niñas y 20 adultos que entrenan para sus próximas producciones.

Jayro Bustamante ve con asombro que la gente en las industrias grandes estén «sorprendidos» de que también se pueda hacer cine en Guatemala. «Aquí se puede y se ha hecho», celebra.

«(Me interesa) seguir mostrando las cosas que seguimos haciendo mal, pero también me interesa mostrar quiénes somos y cuáles son nuestras raíces, para ver si de ahí nos nace un poco de orgullo y amor, que es lo que nosotros no tenemos», concluye el director guatemalteco.

Emiliano Castro Sáenz