Los másteres de acceso a la abogacía y los cursos de derecho laboral son dos opciones para que los juristas se sigan formando y se especialicen. EFE/FREEPIK

La especialización y la formación continua deben estar en la “tríada esencial” de los nuevos abogados

La especialización jurídica, la formación continua en derecho y la visión práctica en abogacía son “la tríada esencial para destacar en la abogacía moderna” y ofrecer un servicio profesional “de alto nivel”, según ha expresado la escuela de negocios madrileña UEMC Business School en un comunicado.

Para ello, bajo su criterio, lo mejor es seguir formándose con cursos de derecho laboral y másteres de acceso a la abogacía, en especial, porque “la profesión jurídica atraviesa un cambio profundo”, en un escenario donde “el abogado generalista ha dejado de ser la figura predominante”, debido al aumento de la complejidad del derecho y a la aparición de nuevas áreas de trabajo.

“Dominar un área concreta del derecho no solo incrementa la eficacia profesional, sino que también fortalece la confianza y reputación ante clientes y empresas”, han resumido en su nota de prensa, en la que han añadido que la especialización anticipa riesgos legales y aporta soluciones preventivas, algo “muy apreciado por organizaciones y particulares”.

Especialización y formación continua para los nuevos abogados

La especialización jurídica, la formación continua en derecho y la visión práctica en abogacía son la tríada esencial para destacar en la abogacía moderna, según la escuela de negocios madrileña UEMC Business School. EFE/PEXELS
La especialización jurídica, la formación continua en derecho y la visión práctica en abogacía son la tríada esencial para destacar en la abogacía moderna, según la escuela de negocios madrileña UEMC Business School. EFE/PEXELS

De esta forma, el jurista actual debe sustentarse en la especialización, la formación continua y la visión práctica, ya que eso asegura “una atención profesional de calidad, adaptada a las necesidades de clientes y empresas”.

En el caso de aquellos profesionales que quieran seguir formándose pero deban trabajar cada día, la escuela propone un máster ‘online’ de acceso a la abogacía, ya que combina “aprendizaje flexible con práctica profesional”.

Además, sugieren estudiar un curso de derecho laboral, pues, mediante la teoría y la práctica con situaciones reales y actualizadas, se aprende en profundidad sobre contratación, despidos y conflictos colectivos, así como se impulsan las habilidades de comunicación y negociación.

Una red de contactos profesionales

Otras ventajas paralelas de la especialización y formación en derecho son la creación de una red de contactos profesionales (con compañeros de clase, profesores…) y el conocimiento de buenas prácticas del sector, “lo que potencia tanto el desarrollo personal como el laboral”, ha destacado la UEMC Business School.

Por último, otro de los beneficios que han querido reflejar es el aumento en la reputación profesional de quien sigue formándose y especializándose, pues se muestra un “compromiso con la excelencia y capacidad de adaptación ante los cambios legales”. EFE