El consejero de Vivienda del Gobierno vasco, Denis Itxaso, anunció este viernes en Viena la creación del primer Plan Territorial Sectorial de Vivienda (PTSV) de Euskadi. El objetivo, dijo, es decidir dónde construir con «una mirada de conjunto», y evitar así que la falta de oferta lleve a una «expulsión masiva de ciudadanos de un municipio a otro».
«Hasta ahora sabíamos cuántas viviendas protegidas queríamos construir. A partir de este plan sabremos dónde», afirmó a la prensa en la conclusión de cinco días de un viaje de trabajo con una delegación de su departamento, en el marco de la colaboración entre el organismo público vasco Alokabide y su homólogo vienés Wiener Wohnen.
Itxaso sostuvo que la dimensión del parque de alquiler asequible de Viena, considerado un modelo en Europa, responde a una planificación del suelo mantenida durante generaciones, una práctica que Euskadi debe incorporar para ampliar su oferta residencial.
«Viena tiene el parque de alquiler asequible que tiene no porque gaste más que nosotros, ni porque le importe más la vivienda que a nosotros. Lo tiene porque lleva un siglo planificando su suelo, que es la clave de todo lo que hemos aprendido en este viaje», declaró.
Planificación a largo plazo
El consejero explicó que la capital austríaca compra y reserva terrenos y decide por anticipado qué construirá en ellos, combinando vivienda protegida y de alquiler con actividades económicas y comerciales.
Esa planificación a largo plazo es la principal enseñanza que la delegación quiere trasladar a Euskadi, que durante el viaje expresó su aspiración de que la comunidad se convierta en la «Viena del sur» en política de vivienda.
Según Itxaso, el principal obstáculo para la comunidad no reside en la legislación, el dinero o la falta de suelo, sino en determinar con criterios comunes qué terrenos deben albergar las nuevas viviendas. «Un PTSV es el instrumento que nos falta», resumió el consejero en declaraciones a la prensa, recogidas por EFE en el marco de un acuerdo con el Gobierno vasco para la difusión de este viaje institucional.
El objetivo con el nuevo instrumento será asegurar suelo suficiente, bien situado y protegido de forma estable para facilitar que la población pueda vivir cerca de donde desarrolla su vida. Itxaso ha solicitado comparecer en la Comisión de Vivienda y Agenda Urbana del Parlamento vasco para compartir las bases del proyecto con los grupos políticos.
16 años de duración
El responsable vasco admitió que el plan, que cuando entre en vigor tendrá una duración de 16 años con un seguimiento cuatrienal, no estará terminado esta legislatura, aunque espera avanzar sus criterios fundamentales para continuar en la siguiente. La elaboración incluirá a los ayuntamientos, las diputaciones, la asociación de municipios vascos, agentes sociales, promotores y la ciudadanía.
Euskadi dispone de suelo calificado para más de 160.000, unas 75.000 de ellas protegidas, aunque una parte relevante permanece sin desarrollar, lamentó el consejero. El futuro plan permitirá superar la escala municipal y establecer prioridades territoriales y en su redacción contará con un equipo de arquitectos y urbanistas, explicó el consejero.
Una «mirada de conjunto»
Itxaso defendió la necesidad de una «mirada metropolitana» para Bilbao y San Sebastián, donde los desplazamientos cotidianos por trabajo, compras y ocio desbordan los límites municipales. «Necesitamos una mirada de conjunto que evite también la expulsión masiva de ciudadanos de un municipio a otro», señaló, al advertir de que la falta de oferta desplaza a clase media y trabajadora hacia localidades próximas.
Citó municipios de la margen izquierda que reciben población procedente de Bilbao y el caso de Astigarraga (Gipuzkoa), donde, según explicó, la llegada de residentes de San Sebastián contribuye a extender allí la presión sobre los precios. Itxaso contrastó el arraigo de la cultura de la propiedad en Euskadi con el modelo de Viena, donde el alquiler es mayoritario.
Cambio de mentalidad
Según explicó, casi el 84 % de las viviendas vascas están ocupadas por sus propietarios, frente al 75 % de media española. «Es verdad que las mentalidades no se cambian por decreto», reconoció al defender una planificación duradera para ampliar el alquiler.
Itxaso recordó que existe una «demanda disparada», como demuestra que las solicitudes en Etxebide, el servicio vasco que gestiona el acceso a viviendas protegidas, han pasado de unas 54.000 en 2014 a alrededor de 111.000 actualmente.
El consejero reivindicó las 108.000 viviendas protegidas promovidas desde 1983, equivalentes al 30 % de todo lo construido en ese periodo, y subrayó que el plan dará dimensión territorial a esa trayectoria, con prioridades y plazos. «No partimos de cero», subrayó para poner en valor todo lo hecho hasta ahora.
Según el Gobierno vasco, el alquiler social representa el 3,4 % de la vivienda principal en Euskadi, por encima del 1,03 % en el conjunto de España, pero lejos del 8 % de media de la Unión Europea o del 20 % en Austria. EFE