El profesor de la Universidad de Málaga, Francisco David Guillén, lidera un estudio internacional sobre la creciente presencia de la Inteligencia Artificial (IA) y la Inteligencia Artificial Generativa (GenIA) en contextos educativos. EFE/Gregorio Marrero

La irrupción de la IA en la enseñanza obliga a formar a los docentes para su uso práctico

La irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) en la educación abre un abanico de posibilidades para el docente pero también se presenta como un reto, por lo que las políticas formativas y programas de capacitación deben poner el foco en su uso práctico, según investigadores de la Universidad de Málaga (UMA).

La creciente presencia de herramientas de IA e IA Generativa (GenAI) es un hecho en la educación, por lo que ahora es «muy necesario» que el docente desarrolle competencias digitales, ha explicado a EFE el profesor del Departamento de Didáctica y Organización Escolar, Francisco David Guillén, quien ha liderado un estudio internacional en este sentido.

Las herramientas de IA ofrecen al educador la posibilidad de generar diferentes tipos de contenido educativo, ya sea de materiales escritos que inciden, por ejemplo, en el aprendizaje de idiomas extranjeros, como en el desarrollo de las evaluaciones.

Su uso puede llegar a ser muy útil pero “no todos están familiarizados con ellas ni las ven del mismo modo” por lo que también es necesario apoyar y motivar a los docentes para que las implementen «de manera efectiva y reflexiva» en su práctica docente, ha añadido.

La IA en la enseñanza vista por los docentes

Evaluar la relación de los docentes con las competencias digitales pedagógicas y su intención de usar las facilidades de la IA en el diseño de clases y actividades ha sido el objetivo del instrumento de diagnóstico desarrollado por este equipo de investigación internacional, dirigido desde la UMA por Guillén.

Este estudio ha permitido conocer cómo perciben maestros y educadores el uso de la IA en las aulas, si están familiarizados con ellas, cuál es su disposición a usarlas a la hora de planificar las clases o cómo mejorar la integración de estas herramientas en el plan de estudios.

El profesor de la Universidad de Málaga, Francisco David Guillén, lidera un estudio internacional sobre la creciente presencia de la Inteligencia Artificial (IA) y la Inteligencia Artificial Generativa (GenIA) en contextos educativos. EFE/Gregorio Marrero
El profesor de la Universidad de Málaga, Francisco David Guillén, lidera un estudio internacional sobre la creciente presencia de la Inteligencia Artificial (IA) y la Inteligencia Artificial Generativa (GenIA) en contextos educativos. EFE/Gregorio Marrero

Se trata de una versión extendida del Modelo de Aceptación de la Tecnología (TAM) y los resultados obtenidos concuerdan con los análisis previos basados en este modelo.

Facilidad y utilidad, claves para el uso educativo

En este modelo se tienen en cuenta factores como la utilidad, la facilidad de uso y el disfrute que los educadores sienten a la hora de usar la IA en su trabajo, pero también aspectos como la sensación de autoeficacia, la actitud de uso o la intención conductual.

Los resultados inciden en la importancia de la motivación, la autoeficacia y los beneficios percibidos por maestros y educadores para adoptar tecnologías de IA.

La intención del docente, junto a su percepción de utilidad o facilidad de uso de la IA, son claves para que estas herramientas se integren en el diseño y la organización de la experiencia educativa del alumno, según el estudio.

Guillén ha indicado que las políticas educativas y los programas de formación docente «deberían hacer especial hincapié en potenciar estas dimensiones para fomentar un uso pedagógico eficaz de las herramientas de IA en la práctica docente». El modelo ha demostrado, además, “una sólida fiabilidad, validez convergente y discriminante, y un buen poder explicativo”, ha indicado.

El estudio ha sido publicado íntegramente en una de las revistas con mayor impacto en el ámbito de la tecnología educativa, Educational Technology Research and Development, ha subrayado Guillén.

Junto a este profesor de la UMA, en el proyecto han participado los profesores Lukas Tomczyk, Akhmad Habibi y Bethy Linoska Diaz, del Instituto de Educación de la Universidad Jagellónica de Cracovia (Polonia), del Máster en Tecnología Educativa de la Universidad de Jambi (Indonesia) y de la Universidad del Caribe de Santo Domingo (República Dominicana), respectivamente. EFE

Esther Gómez