El cantante libanés Mika durante el concierto del Festival de Cap Roig ofrecido este sábado en Palafrugell (Girona). EFE/David Borrat

Mika inunda Cap Roig de ritmo, luces de colores y buenas vibraciones

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en whatsapp

El icono de la música pop internacional Mika ha desplegado este sábado en el escenario de Cap Roig un espectáculo lleno de ritmo frenético, sorpresas, mucha charla en “espaniano” (español e italiano), luces de potentes colores e incluso fuentes de fuego.

Apenas se ha puesto bajo un foco en medio del oscuro escenario para decir “bona nit», se ha puesto a todo el público –más de 2.400 personas– en el bolsillo y ha empezado un show en el que no ha dejado de bailar, de saltar, de subir y bajar del piano, decorado con una M, una calavera y un corazón, y de interactuar con un auditorio encantado de estar allí.

Tras la primera breve aparición y para sorpresa de todos los asistentes, ha aparecido cantando en un extremo de la grada y, bromeando con los espectadores, ha dicho: “Hace un cuarto de hora que estaba aquí, he visto como bebían cerveza, la impaciencia que tenían…”.

Éste sólo ha sido el inicio de una historia de amor de un artista y un público, gran parte extranjero, que no ha dejado de inmortalizar con sus móviles cada una de las apasionadas interpretaciones de las canciones y la alegría, bromas, energía y buen rollo que desprendía el artista.

Un show repleto de interacción con el público

Mika, que esta noche ha brillado con luz propia, ha escogido «Lollipop», incluida en su primer álbum“Life in cartoon motion” (2007), para abrir el concierto en este festival que tiene lugar en los jardines de Cap Roig y que organiza Clipper’s Live con el impulso de CaixaBank.

Un espectáculo total que ha durado unos cien minutos con numerosas interacciones con el público, en las que el artista ha hecho gala de su sentido del humor y de los idiomas que habla como inglés, francés, italiano e, incluso, se ha lanzado con algunas palabras en catalán.

Del castellano, ha explicado que lo estudió, pero que lo había olvidado y que cantaría en inglés pero que, esta noche, necesitaba «hablar sólo español, no espaniano», a la vez que pedía a los presentes que cantasen con él y les recordaba que siempre podían utilizar «el lenguaje del amor«.

Y el público le ha acompañado entonando sus canciones casi durante todo el espectáculo, en el que ha interpretado temas como “Tiny Love», «The origen of love» o «Big girl»momento en el que ha cambiado el traje pantalón negro y rojo que vestía por otro fucsia con una camiseta blanca de tiras con un gran corazón rojo, roto.

Momentos destacados de la noche

Grandes momentos de la noche han llegado también con “Relax, Take it easy”, “Yo-yo” o “Boum boum” y, de nuevo, Mika ha vuelto a aparecer en la platea.

Todas sus canciones han permitido disfrutar a los asistentes al concierto de un repaso por todos los registros vocales de este barítono ligero, que ha hecho gala en varios temas de su característico registro de falsete, con origen en su infancia, cuando era cantante de ópera y participó en varios musicales.

Otras de los grandes momentos de la noche ha llegado al presentar «Elle me dit»su primer tema en francés, y ha hecho subir al escenario a una chica del público que aguantaba una cartel que ponía “¿puedo bailar contigo?”, a la que le ha concedido el deseo con el acompañamiento de toda la grada.

Seguidamente Mika, Michale Holbrook Penniman Jr., nacido en Beirut (Líbano) hace 39 años, ha interpretado “Grace Kelly”, sencillo con el que debutó en 2006, una pieza que él mismo subió a internet, medio millón de personas la escucharon y su popularidad hizo que Casablanca Records decidiera contratarle.

“We are golden” ha vuelto a hacer que la grada saltara como ha hecho el artista en casi todas sus canciones y las fuentes de chispas de fuego han amenizado los sones del tema.

“Love Today” ha sido la pieza para la despedida, que Mika ha hecho a su manera: ha apagado las luces, ha explicado que era el único concierto que había hecho en España y ha pedido la colaboración del público.

Despedida del concierto

“Ahora todos vamos a casa, pero antes necesitamos hacer algo, cuando cuente a tres bailáis, saltáis, ¿estáis listos?” y, tras la cuenta atrás, se han abierto los focos y la música ha resonado de nuevo.

Antes de irse, ataviado con un pantalón lila, una capa clara con capucha y una corona dorada, ha explicado que había estado sufriendo por su voz, pero que gracias al público había salido todo bien.

Mika, que este año ha presentado el Festival de Eurovisión desde Turín (Italia) junto a Laura Pausini y Alessandro Cattelan, seguirá su gira en septiembre y octubre en Suiza y en Italia.