Aspecto este miércoles de la primera jornada del congreso mundial sobre reciclaje de residuos Waste in Progress, una apuesta en este ámbito de la ciudad de Girona que llega a su cuarta edición, y reúne después del parón por la pandemia a expertos de diferentes ciudades que han encontrado fórmulas de éxito en la recogida selectiva de basura. EFE/David Borrat

La rentabilidad del residuo orgánico alienta el reciclaje

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en whatsapp

Expertos, llegados de todo el mundo, se dieron cita este en la primera jornada del congreso internacional Waste in Progress, que muestra en la ciudad de Gerona (noreste de España) modelos de máxima eficacia demostrados sobre el terreno en ciudades y poblaciones diversas.

La rentabilidad del residuo orgánico, tanto convertido en compostaje para la agricultura como en biogás, alienta la carrera del reciclaje entre quienes presumen de haber encontrado fórmulas de éxito en la recogida de basuras selectiva.

La cita se había convertido en referente en la materia hasta la llegada de la covid y este 2022 vuelve con un programa internacional, pero también con presencia de representantes de España que trabajan en ese ámbito del reciclaje.

Waste in Progress cuenta con ponentes internacionales

Dos fórmulas de éxito fueron expuestas por los responsables de residuos de las ciudades italianas de Brescia y Bérgamo, Gianluca Conforti y Francesco Vitali, que hablaron de unos índices de recogida selectiva sobre el total de basura del 73 y 77 por ciento, respectivamente.

Son dos ejemplos de ciudades de casi 200.000 y más de 120.000 habitantes en cada uno de los casos en los que la dimensión no es impedimento para llevar a cabo el sistema de puerta a puerta.

Eso sucede con Brescia porque Bérgamo lo que distribuye son bolsas codificadas para la fracción de rechazo, la que no se puede reciclar, y ha ido disminuyendo su capacidad de 110 a 40 litros.

Como representantes del grupo especializado en residuos Ansa, Conforti y Vitali se refirieron también a Milán que, pese a contar con más de 1,3 millones de habitantes, utiliza el sistema de puerta a puerta y destacaron que «se puede hacer en grandes ciudades».

Esa opción ha sido destacada por la mayoría de expertos como la que arroja mejores cifras de reciclaje.

Producción de biogás como combustible

En cuanto a la producción de biogás, los dos responsables italianos precisaron que su legislación ha supuesto un freno para su desarrollo, aunque está sobre la mesa un plan para construir cuatro instalaciones que permitan su obtención de la fracción orgánica y que una ya cuenta con autorización.

En Brescia se utilizará ese material como combustible de la empresa de transporte público, la misma idea con la que se trabaja en Gerona, detalló el concejal de Sostenibilidad de esta ciudad española, Martí Terés.

Recordó que Gerona desarrollará un centro de tratamiento de residuos con una inversión superior a 45 millones de euros (unos 47 millones de dólares al cambio actual) y con la fracción orgánica como clave, en el que se generará compostaje, «pero también biogás», el cual se convertirá en electricidad o se aprovechará como combustible del transporte municipal.

Reciclaje con descuentos

En esta primera jornada del Waste in Progress también intervino el director de Gestión Local y Autonómica de la organización dedicada al reciclaje Ecoembes, Ángel Hervella, quien aconsejó que se actúe «en local pensando en global».

Por otra parte, la ciudad de Cagliari y toda la región de Cerdeña fueron citadas como modelos de éxito con sistemas que penalizan la basura de rechazo e incentivan el reciclaje con descuentos de hasta el 75 por ciento en las tasas, que han permitido pasar de un 30 a un 73 por ciento de recogida selectiva.

La capital de Dinamarca fue otro ejemplo de rápida evolución en este ámbito, en un congreso que se prolongará hasta el próximo viernes. EFE