La agricultura regenerativa todavía necesita encontrar su desarrollo en algunos contextos geográficos y climáticos, tal y como ha afirmado el coordinador del área de Sostenibilidad Agroalimentaria de la fundación Global Nature, Jordi Domingo, en una charla virtual organizada por la Academia de Sostenibilidad Nestlé, donde ha destacado los beneficios ambientales que proporciona este tipo de agricultura.
«Hasta ahora todas las iniciativas de producción sostenible se habían enfocado en reducir los impactos y detrás de la sostenibilidad existía una única idea de intensificación sostenible, que pretende seguir generando lo mismo pero reduciendo los impactos», ha explicado Domingo.
La agricultura regenerativa y los servicios ecosistémicos
Sin embargo, en vez de creer que la tecnología solucionará los problemas aunque continúen los impactos, el coordinador de Global Nature ha sostenido que la agricultura regenerativa parte del principio de que se tienen que evitar esos efectos negativos y generar algo nuevo, en este caso los servicios ecosistémicos.
Según su definición, estos servicios tienen beneficios como, por ejemplo, una mejor regulación hídrica mediante el manejo del suelo, la generación de biodiversidad y polinización, la captura de carbono y la mitigación de los efectos del cambio climático.
Se trata de «buenas viejas prácticas» que se van recuperando porque «a ojos del agricultor tienen sentido y no son un capricho ambiental», al tener un «impacto directo sobre la competitividad agraria».

Combinación con otras prácticas
Domingo ha citado prácticas como las cubiertas vegetales o inertes, el mantenimiento de la estructura del suelo, el paso de los fertilizantes inorgánicos a los orgánicos (sustancias naturales derivadas de estiércoles o residuos de otros cultivos) o el manejo de plagas sin productos químicos.
No obstante, el especialista ha advertido del riesgo de abandonar contextos geográficos o productos con bajo potencial para el secuestro de carbono, descartar a los productores que ya han avanzado en esa materia y olvidar el concepto una vez que se alcancen los compromisos climáticos.
«La agricultura regenerativa funciona en la mayoría de los casos», pero la cobertura vegetal no siempre va a ser posible de aplicar y se necesita entender las sinergias, ha subrayado Domingo.
La fundación Global Nature colabora con Nestlé para reducir las emisiones asociadas a las granjas de la Cornisa Cantábrica que aportan leche a las fábricas del grupo en España y en un proyecto de agricultura regenerativa centrado en la producción de cereales para alimentación infantil.
La iniciativa de Nestlé en la materia
«A partir de ahí iremos extendiendo la agricultura regenerativa. Vamos a acelerar una vez que vamos entendiendo sus beneficios», ha explicado en la conferencia el responsable de Sostenibilidad de Nestlé España, Jordi Aycart.
Además, ha comentado que “pasar de una agricultura intensiva a una regenerativa es clave para reducir la emisión de gases de efecto invernadero” y favorecer la economía general.
El objetivo de Nestlé es lograr en 2025 un 20 % del suministro de ingredientes a través de la agricultura regenerativa y llegar al 50 % en 2030, lo que significa más de 14 millones de toneladas de ingredientes derivados de estas prácticas. EFE