Fábrica de Nestlé en La Penilla de Cayón Cantabria/ Uso Editorial

Nestlé instala sistema refrigeración que reduce 30% uso de agua en Cantabria

La multinacional alimentaria Nestlé ha anunciado que, en su fábrica de La Penilla de Cayón (Cantabria), ha puesto en marcha la instalación de un sistema cerrado de “refrigeración evaporativa” que les ha permitido reducir alrededor de un 30 % el uso del agua.

Según el comunicado, mientras que en 2021 han tenido un gasto de 11,82 metros cúbicos de agua por tonelada de producto, en 2022 dichos registros han descendido hasta los 8,35 metros cúbicos, lo que se ha traducido en un ahorro de más de 400.000 m³ de agua, equivalente al consumo anual de más de 8.500 personas.

La directora de este centro, Eugenia Otón, ha explicado que finalizaron la instalación de este sistema el pasado año, lo que para ellos ha supuesto “un hito” en materia de sostenibilidad.

Preservar el ecosistema natural en Cantabria

Otón ha añadido que aunque en la actualidad ya se devuelve al río toda el agua que toman, “gracias a esta instalación se ha favorecido la reducción de la cantidad de la misma que ha utilizado la factoría durante su actividad productiva”. Además, ha remarcado que el compromiso de la compañía es “preservar el caudal del río Pisueña, que transcurre junto a la planta”.

De esta forma, desde Nestlé han revelado que tienen previsto implementar “próximamente” un segundo sistema cerrado de refrigeración evaporativa, con el objetivo de dejar de abastecerse del agua del río.

Hace una década La Penilla implementó circuitos cerrados de agua con torres de refrigeración, que han ido sustituyendo a los circuitos de refrigeración de un solo paso, es decir, el agua permanece en un circuito cerrado que, mediante aerorefrigeradores, permite su reutilización constante sin necesidad de utilizar recursos del río.

Otras mejoras medioambientales

Como punto final, desde 2015, la fábrica cuenta con una planta de ósmosis inversa -instalación que permite filtrar el agua a través de membranas, y hacerla apta para usos industriales-.

En otros ámbitos, en 2022 también entró en funcionamiento una caldera de biomasa, que utiliza la cascarilla resultante del proceso de torrefacción del cacao como materia prima para la obtención de vapor; y toda la energía eléctrica que se compra en este centro de producción proviene de fuentes renovables. EFE