Alcobendas ha inaugurado el parque forestal Princesa Leonor, un nuevo “pulmón verde” para la ciudad, que cuenta con más de 3.000 árboles y 87.000 arbustos y que tiene la particularidad de que se ubica donde antiguamente se encontraba el vertedero de residuos inertes de Alcobendas.
El espacio ha sido inaugurado por el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo; y la alcaldesa de Alcobendas, Rocío García Alcántara, quien ha recordado que este parque ha supuesto una inversión total de 11,2 millones de euros, de los que el 68 % proceden del Consistorio.
El 32 % restante han sido aportados por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea-NextGenerationEU.
Cómo es el parque forestal Princesa Leonor

La primera edil ha ensalzado que esta zona verde tiene propuestas “para todos los vecinos”, con opciones como los huertos urbanos, áreas para hacer deporte o el sexto y más grande parque temático del municipio, entre otros.
Por su parte, Novillo ha aplaudido que el parque forme parte del Arco Verde de la Comunidad de Madrid, que cuenta con 222 kilómetros y conecta los diferentes espacios verdes de muchos municipios y conecta su fauna.
En la inauguración también se han soltado un ejemplar de milano real y otro de busardo ratonero, que han sido aportados por el Centro de Recuperación de Aves Silvestres de la Comunidad de Madrid; además de ejemplares de galápagos.
Una plan de restauración ecológica
Los terrenos del antiguo vertedero de residuos inertes de Alcobendas se han restaurado “minimizando el impacto de esta escombrera” y estabilizando las zonas erosionadas, ordenando las escorrentías, mejorando los suelos con materia orgánica y favoreciendo la implantación de nuevas especies vegetales, según explican desde el Consistorio.
Además, detallan que se han plantado más de 3.000 árboles de 23 especies de entre tres y seis metros de altura, y 87.169 unidades de 18 especies arbustivas y cuatro de hierbas, adaptados al suelo y la climatología de este parque forestal y creando nueve hábitats característicos del paisaje mediterráneo. Con este proyecto se ha respetado el moldeado del terreno y las pendientes, de forma que se ha controlado la velocidad de las escorrentías y se ha dirigido el agua de lluvia hasta nueve microcharcas, situadas en las vaguadas y depresiones naturales.
Nidales, cajas refugio y madrigueras para fomentar la biodiversidad
Además, para fomentar la biodiversidad se han instalado 30 nidales para aves y otras cajas refugio para murciélagos, se han integrado pequeñas madrigueras enterradas para zorros y erizos, y se han colocado doce estructuras de gaviones rellenos de troncos y cañas que servirán de refugio a pequeños reptiles y micromamíferos.
El parque ofrece un camino principal y accesible, con una pendiente inferior al 6 %, de 2,5 kilómetros; y, en la zona que limita con la avenida de la Ilusión y más cercana al tejido urbano, dispone de varios espacios públicos en la denominada “fachada urbana”, como un bulevar paralelo y anexo y un área con 54 huertos urbanos familiares. Además, alberga un nuevo parque temático, el “Peque Bosque”, el sexto de la ciudad y más grande, con 700 metros cuadrados y más de 40 metros de longitud. EFE