El Banco de España recomienda cambiar tu hipoteca de tipo variable.

El Banco de España recomienda cambiar tu hipoteca de tipo variable

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La subida del Euríbor y del tipo de interés incrementarán el coste medio de las hipotecas de los consumidores, por lo que modificar el préstamo es una buena opción para reducir el gasto en este concepto.

Los tipos de interés bajos han sido un punto común durante los últimos años. Sin embargo, esta situación beneficiosa para los consumidores llega a su fin. En concreto, el Banco Central Europeo (BCE) tiene previsto variar su política monetaria en la eurozona y, al igual que otras zonas del mundo como Estados Unidos o Reino Unido, comenzarán a incrementar el precio del dinero con el objetivo de frenar la inflación actual que en España ya alcanza las dos cifras.

En concreto, el Banco Central Europeo incrementará este mes de julio el tipo de interés en 0,25 puntos, una subida que seguramente volverá a repetirse, incluso por un porcentaje superior, en el próximo mes de septiembre. Este aumento unido con el incremento también del Euríbor está haciendo que las hipotecas a tipo variable vayan a subir de una forma exponencial y de un modo que no se había visto en una década.

¿Cómo van a percibir estos cambios los consumidores? Quienes tengan una hipoteca ya han podido percibir en los últimos meses el incremento del Euríbor. Acostumbrados a una época en la que el tipo de interés era 0 e incluso negativo, las subidas van a suponer un sobreesfuerzo para las familias españolas. En concreto y tras cerrar el pasado mes de junio el Euríbor en el 0,852%, un punto de subida del euríbor supone un aumento de entre el 10% y el 12% de la cuota mensual de una hipoteca media, lo que puede traducirse en unos 40 euros más al mes.

Para minimizar este impacto en las cuentas personales, los expertos recomiendan a los dueños de una hipoteca variable modificarla a una de tipo fijo con la que van a poder “blindarse” de un situación marcada por la incertidumbre. Para poder analizar cómo quedaría la hipoteca en una u otra situación es posible acudir a un comparador de hipotecas con el que comprobar cuáles son las mejores condiciones que ofrecen las diferentes entidades financieras.

Sin embargo, independientemente de quién conceda el préstamo o lo renueve, el sentimiento general es que mejorará la situación de los propietarios de una vivienda. De hecho, el Banco de España ya ha recomendado de forma pública la contratación de nuevas hipotecas a tipo fijo mientras que también aconseja a los que ya tienen una variable su modificación a una variable.

¿Qué opciones existen para estos últimos? Una posibilidad consiste en hacer una subrogación que, aunque implique un incremento en el gasto, proveerá una mayor tranquilidad al evitar los vaivenes de los aumentos de los tipos de interés. En este tipo de actuación, el cliente lo que hace es traspasar la hipoteca a otra entidad.

Para ello, el banco nuevo presenta una oferta vinculante con las condiciones de la nueva hipoteca. No obstante, el banco actual tiene la opción de ejercer una especie de “derecho de tanteo” donde manifieste su intención, ante notario, de igualar o mejorar la oferta vinculante de la nueva entidad.

Otra opción interesante es la novación de la hipoteca. Este paso se produce con la misma entidad con la que mantienes el crédito hipotecario, con la que firmas un acuerdo que implica el cambio de condiciones. A la hora de llevar a cabo este paso hay que tener en cuenta que la entidad puede, y suele ser lo habitual, cobrar una comisión en función del porcentaje del préstamo que está pendiente de pago.

Tres de cada cuatro nuevas hipotecas a tipo fijo

Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que los españoles están apostando en los últimos por la firma de hipotecas a tipo fijo. En concreto, tres de cada cuatro personas opta por este tipo de préstamo hipotecario a la hora de contratar una hipoteca.

A ello se une un incremento del interés de los que tienen un préstamo variable por modificarlo a uno de tipo fijo. En primer lugar, suelen solicitar información sobre la novación de la hipoteca con la que se pretenden renegociar las condiciones. En caso de que el cliente no quede satisfecho con las condiciones, suele acudir a otra entidad financiera para conseguir una propuesta comercial y, en el caso de ser satisfactoria, protagonizar una subrogación con la que pueda reducir su gasto mensual.

Según diferentes estimaciones, una persona con un préstamo de 150.000 euros a tipo variable durante 25 años pagará, con el incremento del Euríbor y del tipo de interés, más de 1.000 euros al año con las condiciones actuales del mercado y el aumento del precio del dinero.

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