El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) culminó en Ciudad de Panamá su reunión anual -la primera de su nuevo presidente, Ilan Goldfajn-, en la que cuestiones como la crisis climática, el desarrollo sostenible, el crecimiento económico de Latinoamérica, la pobreza y la inflación fueron claves.
El encuentro se extendió por cuatro días y en él participaron líderes económicos y financieros, especialmente de América Latina y el Caribe, pero también del resto de países que integran el banco de desarrollo, que suman un total de 48.
Además, en una serie de reuniones y seminarios, se abordaron los desafíos al desarrollo y las oportunidades en América Latina y el Caribe y se trataron temas que van desde los impactos de la crisis climática hasta asegurar un crecimiento equitativo y sostenible.
Nueva visión y ampliación del capital del BID

Al cierre de la cita, el presidente del BID, el brasileño Ilan Goldfajn, resaltó la acogida que ha tenido su nueva visión para el banco de desarrollo y sus tres prioridades.
La primera, los temas sociales entre ellos la seguridad alimentaria, la pobreza, la desigualdad, la salud y la educación. La segunda, el cambio climático, la adaptación y «cómo enfrentar los desastres naturales cada vez más frecuentes», destacó.
Y, por último, la «infraestructura digital y física sostenible», con un énfasis en la integración regional.
En este nuevo plan se ha propuesto también implementar un nuevo modelo de negocio que aumente el impacto en el desarrollo a través del sector privado.
Por ello, los gobernadores que integran la asamblea (ministros y otras autoridades económicas de los 48 países accionistas del BID) encomendaron la elaboración de una propuesta de ampliación de capital para BID Invest.
«Hemos presentado a la Asamblea de Gobernadores una propuesta que desarrollamos junto con el directorio del BID para escalar el impacto de nuestras actividades», apuntó a Efe el gerente general de BID Invest, James Scriven.
En las reuniones entre ministros uno de los temas que se trató fue «la efectividad», señaló Goldfajn, ya que «tenemos que estar seguros de que estamos haciendo lo mejor con cada dólar invertido», dijo.
«Lo que importa aquí no es la cantidad de préstamos que aprobamos, ni el tamaño de nuestros préstamos», añadió, sino que «lo primordial» es «el impacto tangible y medible en el desarrollo, con resultados concretos que lleguen a los ciudadanos».
Latinoamérica crecerá solo 1 % en medio de alerta por posible crisis

En el encuentro del BID también se abordó, dada la coyuntura, las consecuencias para la región de una posible crisis financiera global, ante lo que Goldfajn volvió a insistir en la resiliencia de Latinoamérica y el Caribe.
«Tenemos confianza en que estamos en un paso más avanzado que en el pasado», sostuvo.
Al respecto, en la mañana del domingo se presentó el último informe macroeconómico del BID, en el que se estima que en 2023 Latinoamérica crecerá solo el 1 % debido a la desaleración mundial, tasas de interés más altas, una política monetaria restrictiva, una consolidación fiscal gradual y los altos niveles de deuda.
El economista jefe del banco, Eric Parrado, reconoció que el dato es «muy bajo» y que podría incluso bajar si la crisis financiera se extendiera, aunque Latinoamérica es «solvente y resiliente».
El organismo alertó además de la «incertidumbre alta» y dibujó un escenario negativo que podría darse si la guerra de Ucrania se agrava, si surgen nuevos brotes de coronavirus en China o si Estados Unidos registra un crecimiento menor del esperado. En este caso, la economía de la región podría incluso decrecer hasta el 1,5 %.
Pobreza y crecimiento sostenible en Latinoamérica

Antes de la asamblea se celebraron seis seminarios técnicos en los que varios expertos debatieron sobre temas como la reducción de la pobreza y la desigualdad o la biodiversidad y el crecimiento sostenible, entre otros.
Sobre el crecimiento sostenible, el BID llamó a actuar de modo urgente y de manera coordinada para proteger los ecosistemas de la cuenca Amazónica.
La Amazonía ocupa el 40 % de América del Sur, hasta el punto de que si fuera un país sería el sexto más grande del mundo, y produce cerca de la mitad de la pluviosidad de la región.
Lanzada hace un año, la Iniciativa Amazonía del BID cuenta con una cartera de más de 800 millones de dólares, dos fondos de donantes establecidos y «un interés creciente» de otros donantes y partes interesadas, incluidas ONG, indígenas y organizaciones locales, estima el BID.
Otro de los temas que se abordaron fue la necesaria transición hacia energías más limpias para mitigar los efectos de la crisis climática que, según el BID, en la región está teniendo consecuencias como duras sequías, incendios en el Cono Sur y huracanes más violentos y frecuentes en el Caribe y América Central.
«Es urgente tomar acciones para mitigar los efectos del cambio climático», apuntó en uno de los paneles Gema Sacristán, directora general de negocio de BID Invest, quien insistió en la importancia de la colaboración público-privada para promover y ejecutar las acciones.
Aunque entre 2015 y 2020 la región incrementó su capacidad de producir energía renovable en un 33 %, «queda mucho por hacer todavía» porque se prevé «un gran aumento de la necesidad de energía en los próximos años». En 2030 se consumirá un 48 % más que en 2020 y «es muy importante ver cómo vamos a financiar todas esas inversiones que se van a necesitar», destacó.
Deuda e inflación, los desafíos de Latinoamérica
Uno de los grandes desafíos de la región es bajar la inflación, especialmente la referente al precio de los alimentos.
Según el economista jefe del banco, Eric Parrado, esta continuará bajando este año hasta llegar a las «metas de inflación» en 2024.
Para esto, agregó, es «muy importante» que los bancos centrales sigan realizando un esfuerzo y que continúen con sus medidas para contener la inflación, entre ellas la subida de tipos de interés.
En América Latina y el Caribe la inflación se ha notado sobre todo en el precio de los alimentos, que han subido el 30 % entre febrero de 2020 y diciembre de 2022, algo que tiene una influencia muy directa en el aumento de la pobreza y la extrema pobreza.
Otro de los principales retos para las economías de la región es la reducción de la deuda pública.
«Todos los Gobiernos hicieron un esfuerzo bastante grande para paliar los efectos de la covid y esto impactó fuerte en las economías», apuntó Parrado. Por ello es necesario llevar a cabo «planes fiscales» que logren reducir la deuda.
Cita clave del BID

La Asamblea del BID tuvo lugar en el Centro de Convenciones de Panamá y se trató de la 63 edición de la Reunión Anual de la Asamblea de Gobernadores del BID, que se celebró de manera simultánea a la edición 37 de la Asamblea de Gobernadores de BID Invest, el brazo financiero del organismo, que trabaja con el sector privado de la región.
Las Asambleas de Gobernadores del BID y de BID Invest son los máximos órganos de decisión del Grupo BID y están integrados por los ministros de Finanzas y Economía y otros altos funcionarios de los países miembros.
Fundado en 1959, el BID es una de las principales fuentes de financiamiento a largo plazo para el desarrollo económico, social e institucional de América Latina y el Caribe.
Mientras, el BID Invest es un banco multilateral de desarrollo que financia a empresas y a proyectos sostenibles para que alcancen resultados financieros y maximicen el desarrollo económico, social y medio ambiental en la región.
Hoy en día cuenta con una cartera de 15.300 millones de dólares en activos bajo administración y 375 clientes en 25 países.