El presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet, ha abogado por controlar el déficit para que puedan bajar los tipos de interés y ha avanzado que la salida a bolsa de la entidad financiera gallega está en la «hoja de ruta», si bien ha matizado que se producirá «en el momento en el que el mercado brinde la oportunidad».
En una entrevista con el periodista Martí Saballs en el Vigo Global Summit que organiza Zona Franca por su 75 aniversario, Escotet ha indicado, al hablar de previsiones de futuro, que «probablemente estamos cometiendo el error de enfocarnos mucho en los tipos de interés y la política monetaria».
En su opinión, entre las causas de la situación actual y una «subida severa de la inflación» ha citado «un elevadísimo componente de la política fiscal, expansiva, en algún momento incontrolada».
Ha asegurado que «es difícil pensar que un gasto público excesivo» no tenga inflación y ha precisado que «con déficit públicos mayores del 3 % muy pocas veces la política monetaria resulta efectiva«.
Tipos de interés no bajarán hasta 2025
«Lo ideal», ha añadido, «sería una situación del tipo de interés en el 2,5-3 %» siempre que se cumpla el «objetivo del déficit en el 2 %».
«Si eso no pasa, nos tenemos que acostumbrar a tipos elevados de interés por un buen tiempo», ha pronosticado Escotet, que no cree que hasta 2025 puedan bajar.
El presidente de Abanca ha abogado por «recuperar pactos de estabilidad en Europa» y también «entrar necesariamente en una disciplina fiscal».
Tranquilidad respecto a la banca

Se ha mostrado tranquilo respecto a la situación de la banca en España porque ha «hecho los deberes», y por eso no cree que se puedan producir quiebras como las que ha habido en Estados Unidos.
«Si hacemos una comparativa de lo que ocurrió recientemente en EEUU con la banca española aquí es totalmente diferente. Somos una banca minorista, con una atomización de los depósitos elevada y niveles de liquidez holgadísimos. No encuentro ninguna preocupación en la actualidad con el sistema bancario español«, ha señalado.
No obstante, ha detectado «algunas preocupaciones en Europa» ya que «las magnitudes de la banca en la sombra ya son muy respetables» y están «cerca del tamaño del sistema bancario regulado».»Esta banca en la sombra no tiene la supervisión adecuada y puede haber algún riesgo de contagio», ha admitido.
Al Gobierno que salga de las elecciones del 23 de julio en España le entregaría, ha dicho, una «lista de reformas estructurales bastante larga» para lograr la «estabilidad macroeconómica».
Ha considerado «fundamentales» la «estabilidad en las reglas del juego», porque «el sector privado» necesita que le «dejen trabajar», así como una «necesaria agilidad y rigor en la canalización de los Fondos Next Generation».
Respecto al impuesto a la banca, ha dicho que espera que en el Tribunal Constitucional «quede resuelto».
Abanca, «el banco que más crece»
En su opinión, Abanca responde a «un modelo bancario de éxito fruto de combinación de crecimiento inorgánico con orgánico» y ha explicado que es una entidad financiera que está «enfocada a la banca y los seguros, muy allegada a familia y empresas, arraigada en el territorio».
«Somos el banco con mayor y mejor crecimiento en el margen y en recurrencia en los últimos años, líderes en calidad de activos y eso lo queremos consolidar», ha apuntado Escotet, que ha añadido que aspiran a «ser una organización más sostenible».
El presidente de Abanca ha afirmado que la «salida a bolsa» está en la «hoja de ruta» de la entidad, pero ha matizado que será atendida «en el momento en el que el mercado brinde la oportunidad».
Ha insistido en que cree «en la conveniencia de estar presente en los mercados de capitales», pero si se dan unas circunstancias concretas, y ha advertido de que Abanca solo necesitaría «tres meses» para salir a bolsa porque «su estándar de gobernanza se ajusta al de las empresas que están en el IBEX».