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Los españoles están en contra de limitar acceso al efectivo, según estudio

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Los nuevos sistemas de pago digital, las comisiones en los cajeros o algunas decisiones administrativas han limitado el uso del efectivo en España, un hecho que los españoles rechazan en un 83 %, al mismo tiempo que defienden la garantía de poder pagar con billetes y monedas, según un informe publicado esta mañana.

El estudio, elaborado por la Plataforma Denaria a través de la consultora GAD3, ha destacado que el 90 % de los encuestados -de un total de 1.001 entrevistas telefónicas- reclama la permanencia del efectivo como método de pago y promover la libertad de elección en esta cuestión.

Desde 2008, el número de oficinas bancarias ha disminuido cerca del 50 %, mientras que el total de cajeros automáticos se ha recortado un 20 %, lo que supone 1,5 puntos de acceso al efectivo por cada 1.000 habitantes del territorio español.

El presidente de la Plataforma Denaria, Javier Rupérez, ha advertido del riesgo de aumentar “la exclusión financiera” en sectores vulnerables como la España rural, los mayores de 65 años o las personas con discapacidad.

Rupérez ha matizado, en rueda de prensa, que estamos ante un “bien público” que debe protegerse, sobre todo, en situaciones de crisis donde las herramientas digitales puede fallar o ser vulneradas.

La preocupación por la exposición y posibles filtraciones de datos personales

En base al estudio, el 78 % de los consultados mostraron su preocupación por la exposición y posibles filtraciones de sus datos personales, en especial de sus cuentas bancarias.

Además, otra de las preocupaciones de los consumidores es el acceso al dinero en efectivo, dado el gasto extra que supone retirar billetes en los cajeros automáticos en función de la compañía de la que sea cliente, la falta de sucursales bancarias y los límites de pago en comercio.

Limitación del uso del efectivo a 1.000 euros

La Comisión de Hacienda del Congreso aprobó, a finales de mayo, una ley contra el fraude fiscal que incluye, entre otras medidas, la limitación del uso del efectivo a 1.000 euros cuando una de las partes sea empresario o profesional y que, en una enmienda posterior, amplió también a particulares.

El director general de la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (ANGED), Javier Millán Astray, ha reconocido que en la actualidad no saben cuando ha perjudicado esta decisión al comercio, pero ha asegurado “que no lo favorece”.

Millán Astray se ha quejado de la contradicción de una norma que, en su opinión, va en contra de un método de pago que “emite y acuña el propio Estado”, así que ellos anuncian su neutralidad y su apoyo a mantener varios sistemas.

El dinero efectivo es un “aliado” para algunos grupos sociales

En este sentido, el presidente de GAD3, Narciso Michavila, ha añadido que es peligroso establecer la premisa de que “el uso del efectivo tiene pretensiones fraudulentas” y, por tanto, se necesario diseñar un control especial frente a otros sistemas de pago.

Por su parte, el presidente del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), Luis Cayo, ha recordado que el uso del dinero efectivo es un “aliado” para este grupo social y que tiene un impacto positivo en su día a día, ya que les permite aumentar su independencia.

“Somos consumidores vulnerables, sufrimos un agravio por razones de discapacidad”, ha dicho el portavoz de CERMI, quien ha concluido que la libertad y el acceso a todos los métodos de pago les concede ser “dueños de su propio destino económico”.