Las regiones europeas que forman la Alianza de las Regiones con Industria de Automoción (ARA) han fijado una posición común a favor de una transición «limpia, competitiva y resiliente», al tiempo que han reclamado desempeñar un papel protagonista en la política industrial de la Unión Europea.
La sede de Automotive Intelligence Center (AIC), en Amorebieta (Bizkaia) ha acogido la sesión plenaria de la ARA, una iniciativa del Comité Europeo de las Regiones (CDR), en la que sus 41 integrantes han aprobado la denominada ‘Declaración de Bilbao’, que constituye la primera posición política conjunta sobre las dos iniciativas europeas que marcarán el futuro del sector: la Ley de Aceleración Industrial (Industrial Accelerator Act) y el Paquete de Automoción (Automotive Package).
El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi, ha inaugurado la reunión de alto nivel, en la que también ha intervenido la presidenta de Navarra, María Chivite, como ponente del Comité de las Regiones sobre el Paquete de Automoción, además de una treintena de representantes de la Alianza y otras instituciones europeas.
Qué es la ‘Declaración de Bilbao’ de las regiones europeas punteras en automoción

Durante el encuentro, los integrantes de la ARA han reivindicado, a través de la ‘Declaración de Bilbao’, que las regiones desempeñen un papel protagonista en la política industrial europea, el compromiso con el ‘Made in Europe’ y el contenido local en el sector de automoción, así como la neutralidad tecnológica para reducir emisiones.
La futura Ley de Aceleración Industrial, cuya versión final negociarán el Consejo de la UE y la Eurocámara a partir de una propuesta presentada por la Comisión Europea el pasado marzo, forma parte de la estrategia de Bruselas para reindustrializar el continente y reducir dependencias en sectores estratégicos como las baterías, las tecnologías limpias o las materias primas críticas, frente a la competencia de China y Estados Unidos.
La iniciativa legislativa introduce la preferencia para la producción ‘Made in Europe’ en la concesión de fondos públicos a sectores estratégicos y fija condiciones de participación local para grandes inversores extranjeros, con la vista puesta en el gigante asiático.
La Alianza considera la futura ley como un «instrumento clave» para reforzar las cadenas de valor europeas, reducir dependencias estratégicas y apoyar la competitividad a largo plazo de los ecosistemas automovilísticos en toda la Unión.
Los requisitos ‘Made in EU’
Las 41 regiones apoyan la introducción de los requisitos ‘Made in EU’, siempre que sean «específicos, proporcionados y sólidos», ofrezcan seguridad jurídica, eviten «cargas indebidas y trámites burocráticos» para las pymes y las cadenas regionales de suministro, y refuercen la soberanía industrial europea pero respetando los compromisos internacionales de la Unión, en particular con los socios de los acuerdos de libre comercio.
En lo que respecta a la dimensión normativa de la transición en el sector, la ARA reafirma el principio de neutralidad tecnológica como criterio a seguir en todas las medidas regulatorias.
La Alianza respalda la iniciativa de la UE sobre vehículos eléctricos pequeños y asequibles como herramienta para acercar la movilidad de cero emisiones a toda la ciudadanía europea, si bien subraya que el apoyo a esta transición no debe basarse «exclusivamente» en esta iniciativa, pues se debe «preservar la capacidad de los fabricantes para ofrecer una gama de vehículos diversa y guiada por la demanda».
El texto aprobado también solicita una evaluación, antes de 2035, del papel y la eficacia de los combustibles renovables sostenibles, incluidos los biocombustibles, garantizando al mismo tiempo el principio de neutralidad tecnológica y el objetivo de la Unión de alcanzar la neutralidad climática para 2050. Asimismo, la declaración reclama el codiseño y la coimplementación de los instrumentos industriales y de inversión europeos en conjunto con las regiones automovilísticas, «reconociendo su papel estratégico, sus capacidades industriales y su proximidad a la economía real».
Por último, subraya la importancia estratégica del talento, apoyando los objetivos de la Hoja de Ruta para Empleos de Calidad y de la futura Ley de Empleos de Calidad, así como la integración de la igualdad de género como criterio estructural en las políticas laborales del sector.
Sesión plenaria
Tras la intervención del consejero vasco, han tomado la palabra la vicepresidenta de la región de Gran Este (Francia) y presidenta de la Alianza, Brigitte Torloting, y el vicepresidente primero de la Comisión de Política de Cohesión Territorial y Presupuesto de la UE (COTER) y alcalde de Cluj-Napoca y ex primer ministro de Rumanía, Emil Boc.
El debate institucional ha continuado con Christophe Grudler, ponente del Parlamento Europeo sobre la propuesta legislativa de Aceleración Industrial, a través de un mensaje grabado, y la presidenta de Navarra, María Chivite, quien presentará el proyecto de dictamen del Paquete de Automoción para su aprobación en la reunión de la COTER el próximo 24 de junio.
A continuación, las regiones han expuesto su posición ante la propuesta legislativa de Aceleración Industrial, con una ronda de intervenciones breves por parte de los distintos territorios, que en España representan Aragón, Cataluña, Galicia, Navarra, Comunidad Valenciana y Euskadi. En la parte final, se ha celebrado un panel temático en el que se ha recogido la visión de los clústeres, seguido de las conclusiones y el cierre del encuentro.
Constituida el 30 de junio de 2022, la ARA es una red impulsada en el marco del Comité de las Regiones, que reúne a regiones con fuerte presencia de la industria de automoción. En la actualidad, Euskadi ostenta la vicepresidencia durante seis meses y Grand Est (Francia), la presidencia, que en noviembre pasará a manos de la Comunidad Valenciana. EFE