Detrás de una taza del exclusivo café panameño hay historias de familias ancestrales, las manos de pueblos indígenas, un clima singular, una tierra abonada por un volcán vivo y un proceso que cuida hasta los mínimos detalles. EFE/Carlos Lemos

El Ritual del Origen, la experiencia inmersiva que bucea en las raíces del café panameño

Detrás de una taza del exclusivo café panameño hay historias de familias ancestrales, las manos de pueblos indígenas, un clima singular, una tierra abonada por un volcán vivo y un proceso que cuida hasta los mínimos detalles.

Todo ese proceso minucioso cobró vida en «El Ritual del Origen», una experiencia inmersiva que rinde tributo a la memoria y al trabajo detrás de cada grano de la mano de un equipo de reconocidos artistas panameños.

Celebrado durante el evento anual de La Cosecha, en el montañoso pueblo de Boquete, considerado la cuna del café panameño y ubicado en una provincia fronteriza con Costa Rica, ese «ritual» sumergió a los presentes en una aventura visual, sonora y degustativa marcada por recursos locales.

Todo ello ocurrió dentro de la propia infraestructura donde se procesa el grano, conocida como «beneficio», de la empresa cafetera Kotowa, una de las marcas más veteranas de Panamá y dirigida desde hace generaciones por la familia Koyner.

Detrás de una taza del exclusivo café panameño hay historias de familias ancestrales, las manos de pueblos indígenas, un clima singular, una tierra abonada por un volcán vivo y un proceso que cuida hasta los mínimos detalles. EFE/Carlos Lemos
Detrás de una taza del exclusivo café panameño hay historias de familias ancestrales, las manos de pueblos indígenas, un clima singular, una tierra abonada por un volcán vivo y un proceso que cuida hasta los mínimos detalles. EFE/Carlos Lemos

La experiencia estuvo acompañada por la lluvia y los vientos característicos de la zona, condiciones que contribuyen a las particularidades del café.

Las camas de café, música de un cafetal y un menú sin cafeína

Allí, casi una veintena de camas usadas para secar el café colgaban del techo. Estas fueron pintadas con tonos verdosos por la artista plástica Momo Magallón con su propio cuerpo para dar formas circulares que simulaban los granos del café.

«Queríamos resaltar esos procesos y afianzar la memoria de las personas con el beneficio, que es muy cultural y donde llegan los agricultores a traer el café (…); rescatar la memoria y resaltar todo lo que hay detrás de una taza de café», dijo a EFE Magallón, la artista detrás de la obra bautizada como ‘Piel Extendida’.

La obra de Magallón estuvo acompañada por la actuación audiovisual ‘Buna’ (café en lengua amhárica) del artista local Diego Emilio Pitti, que mezcló paisajes visuales con sonidos captados en las fincas cafetaleras de ese pueblo mientras estaba «conectado» a una planta de café que traducía sus variaciones eléctricas en música y video en tiempo real.

La experiencia incluyó también un discurso sobre el proceso del café, interpretado por la joven Sofía Araujo, ganadora del Concurso Nacional de Oratoria 2025, y escrito por la periodista panameña Miroslava Herrera, además de un microconcierto de cierre del guitarrista Ricardo Pinzón, que combinó folclore y jazz.

Detrás de una taza del exclusivo café panameño hay historias de familias ancestrales, las manos de pueblos indígenas, un clima singular, una tierra abonada por un volcán vivo y un proceso que cuida hasta los mínimos detalles. EFE/Carlos Lemos
Detrás de una taza del exclusivo café panameño hay historias de familias ancestrales, las manos de pueblos indígenas, un clima singular, una tierra abonada por un volcán vivo y un proceso que cuida hasta los mínimos detalles. EFE/Carlos Lemos

Todo ello mientras se servía un menú sin ese preciado grano elaborado por el restaurante Hacienda Los Molinos con ingredientes utilizados por los grupos originarios, especialmente los Ngäbe-Buglé, una de las siete etnias indígenas de Panamá con una larga tradición en el cultivo del café.

«¿Qué queríamos mostrar? A través del arte, música, sonido, comida con ingredientes completamente endémicos y locales, inspirados muchos en esos platos de los grupos originarios que son los que cosechan el café«, se quería narrar la memoria de los productos panameños, contó Jorge Chanis, creador del evento La Cosecha y de la idea original de «El Ritual del Origen».

«El Ritual del Origen», presentado por el Ministerio de Cultura, fue curado por la directora del Museo del Canal Interoceánico de Panamá, Ana Elizabeth González. La museografía estuvo a cargo de Carolina Cornejo, y la curaduría musical y la dirección sonora, de Ingmar Herrera.

Café más arte: la economía creativa que atrae turistas

«La gente no quiere nada más tomarse una taza del café, quiere experimentar este café en estas maneras multidimensionales y el arte es uno de ellas», relató a EFE el director nacional de Economía Creativa del Ministerio de Cultura de Panamá, Miguel Fábrega.

Esta sinergia entre el grano de especialidad, el arte plástico y la música busca potenciar la proyección internacional de Panamá, país donde solo entre enero y mayo pasados el café representó el 2,8 % de las exportaciones, consolidándose entre sus diez principales rubros de venta al exterior.

«La idea es poder incorporar diferentes elementos como la cultura e industria creativa (para) descentralizar la cultura que está en la Ciudad de Panamá y (…) traerla también al interior del país, no solamente la cultura, sino también el turismo», expresó la ministra de Turismo de Panamá, Gloria De León.

Mientras la lluvia no amainaba en Boquete, los invitados internacionales del evento cataban en Hacienda La Esmeralda distintas variedades de café panameño, entre ellas el exclusivo geisha, que ha alcanzado precios superiores a los 30.000 dólares por kilo en ventas internacionales. EFEAGRO